Panosteitis o Enostosis en los perros: Cómo prevenirla, tratarla y curarla

Cuidados del Perro
Panosteitis o Enostosis en los perros. Cómo prevenirla, tratarla y curarla

La panosteitis es una enfermedad que afecta a los perros jóvenes, sobre todo a las razas de crecimiento rápido.

También recibe otros nombres, como Panosteitis Eosinófila, Osteomielitis Juvenil, Osteodistrofia Fibrosa, Enostosis o Enfermedad de los huesos largos.

¿Sabías que los perros también pueden tener dolores asociados al crecimiento?

Se trata de una inflamación de los huesos largos de las patas, que provoca cojera. Es una afección autolimitada, es decir, se soluciona por sí sola con el tiempo, pero es muy dolorosa, por lo que es muy probable que tu veterinario le recete analgésicos y, si lo considera necesario, algún antiinflamatorio.

¿Qué es la panosteitis?

También conocida como Enostosis, la Panosteitis es una inflamación dolorosa de la superficie externa o del eje de los huesos largos de las piernas. Puede producirse en más de un hueso a la vez, o incluso desplazarse, provocando una cojera cambiante, por lo que tu perro cojeará unas veces de una pierna y otras de otra.

La enfermedad provoca la producción de hueso dentro de la cavidad de la médula. Por suerte, no afecta a la capacidad de la médula ósea para producir células sanguíneas, y no hay lesiones duraderas en la médula ósea.

Suele producirse de manera repentina y espontánea, sin antecedentes de traumatismo o ejercicio excesivo.

Es probable que el dolor se deba al aumento de la presión dentro del hueso, estimulando los receptores del dolor situados en el periostio (tejido blando externo que recubre los huesos).

¿Qué pasa exactamente en los huesos de tu perro cuando sufre panosteitis?

La cavidad medular de un hueso contiene dos tipos de médula:

  • Médula hematopoyética o progenitora, que es donde se originan todas las células sanguíneas (eritrocitos, leucocitos y plaquetas).
  • Médula grasa, compuesta por células adiposas y un pequeño porcentaje de elementos hemaopoyéticos. Tiene un aporte vascular escaso.

En la panosteitis, la médula grasa se sustituye por un tejido óseo que aparece como un borrón esponjoso en las radiografías. Este tejido óseo va invadiendo la cavidad de la médula y finalmente, las células óseas normales que participan en la formación del hueso toman el relevo, construyendo hueso nuevo donde debe estar y disolviendo el hueso del lugar equivocado. En esta última etapa, el tejido óseo vuelve a estructurarse de forma normal.

¿Por qué mi perro tiene panosteitis?

La causa de la panosteitis no está clara y sigue siendo objeto de investigación. Se barajan distintas posibilidades:

Origen infeccioso

Hay algunas pruebas que justifican la posibilidad de que se trate de un proceso infeccioso. Se ha comprobado que un perro normal desarrollará panosteitis si recibe una inoculación de médula ósea de un perro afectado.

El hecho de que algunos perros desarrollen fiebre y un recuento elevado de glóbulos blancos durante la panosteitis también sugiere una causa infecciosa.

No se han cultivado bacterias de las lesiones de panosteítis, pero se ha conjeturado que está implicado un virus.

Sin embargo, a pesar de los amplios estudios realizados, no se ha podido aislar un agente infeccioso.

Alimentación inadecuada

Otra teoría es que la culpa la tiene la reciente tendencia de los alimentos para perros ricos en proteínas. La idea es que la acumulación de proteínas en la médula ósea provoca una hinchazón en el interior del hueso.

Como el hueso es una estructura rígida y no puede expandirse, se ejerce presión sobre los vasos sanguíneos, lo que provoca la muerte del tejido, la inflamación y el fenómeno de la panosteitis.

Se trata simplemente de una teoría, pero lo cierto es que los perros salen beneficiados con una alimentación formulada específicamente para ellos, que le aporta las proteínas y grasas necesarias teniendo en cuenta su rápido crecimiento.

Causas genéticas

Aunque no se ha detectado ninguna mutación genética que pueda asociarse al desarrollo de la panosteitis, el hecho de que algunas razas presenten mayor predisposición sugiere esta posibilidad.

También se ha observado que la mayoría de las razas predispuestas a la panosteitis son las mismas que están predispuestas al trastorno genético de la coagulación de la sangre llamado enfermedad de Von Willebrand. Una de ellas es el Doberman Pinscher.

De hecho, es recomendable que los perros con panosteítis sean examinados para detectar la enfermedad de Von Willebrand como parte de su evaluación.

Los síntomas más frecuentes de la panosteitis canina

  • El síntoma más evidente de esta enfermedad es la cojera repentina y dolorosa, sin causa aparente. Esta cojera puede ser leve o grave.
  • El hueso más afectado suele ser el húmero (parte superior del brazo), pero también puede aparecer en el radio y el cúbito (ambos son huesos de la pata delantera), el fémur (muslo) y/o la tibia (pata trasera inferior)
  • Si tocas el hueso afectado, el perro dará señales de dolor. (Aquí tienes unos cuantos remedios efectivos para calmar el dolor de tu perro.)
  • Esta cojera puede ir acompañada de otros síntomas, como fiebre, anorexia, letargo o pérdida de peso.
  • La panosteitis suele tener un carácter cíclico, con periodos de empeoramiento de los síntomas seguidos de periodos de mejora.
  • El dolor suele pasar de una pata a otra. Cada episodio de cojera puede durar de unos días a unas semanas, y el periodo entre episodios suele ser de un mes, pero puede variar.

Diagnóstico de la panosteitis

  • El perro muestra dolor cuando se aplica presión al hueso o huesos afectados.
  • Durante el examen físico, el veterinario observará a tu perro mientras camina. De esta manera podrá identificar las patas afectadas.
  • También llevará a cabo un examen ortopédico, presionando las patas, espalda y cuello de tu perro, para comprobar si hay reacciones de dolor. Además, flexionará y extenderá todas las articulaciones.
  • Se requiere confirmación por radiografía de Rayos X, en la que se aprecia un aumento característico de la densidad de los huesos afectados. Normalmente, la médula ósea es más oscura que la parte exterior del hueso, pero en la panosteisis, el hueso puede verse extendiéndose en la cavidad oscura de la médula.
  • En algunos casos no se manifiesta evidencia radiográfica hasta 10 días después del comienzo de la cojera.
  • Por esa razón, si la radiografía no permite establecer el diagnóstico, se repetirá dos semanas después.
  • Además, la radiografía ayudará a descartar otras posibles causas del dolor, como infecciones, tumores o huesos rotos.
  • Cuando se resuelve la afección, la densidad ósea se normaliza y el hueso vuelve a presentar un aspecto normal en las radiografías.

¿Cuál es el tratamiento para la panosteitis?

Se trata de una enfermedad autolimitada, es decir, se resuelve espontáneamente. Sin embargo, durante los episodios de cojera es muy dolorosa, por lo que se aplica un tratamiento de apoyo, que consiste en lo siguiente:

  • Administración de analgésicos antiinflamatorios no esteroideos, como el carprofeno.
  • Restricción del ejercicio físico. Entre los episodios se fomenta el ejercicio ligero o moderado, pero se desaconsejan los paseos muy largos y el ejercicio duro o demasiado vigoroso.
  • El perro puede tener poco apetito, pero es importante asegurarse de que recibe una dieta equilibrada.

Se recomienda la administración de alimentos de alta palatabilidad (la comida húmeda suele ser mucho más sabrosa que los piensos).

  • En algunos casos, tu veterinario te recomendará algunos suplementos, como nuetracéuticos (parte del alimento que proporciona beneficios médicos), ácidos grasos Omega 3 y antioxidantes.

¿Qué pronóstico tiene la panosteitis canina?

Al ser una enfermedad autolimitada, desaparece por sí misma. La enfermedad debería estar completamente resuelta cuando el perro alcanza los 18-24 meses de edad.

Cada episodio de cojera no debería durar más de 3 semanas. Si es más prolongada, probablemente tu perro esté afectado por otro trastorno óseo, así que es recomendable que se lo comentes a tu veterinario.

Aunque la panosteítis no es una enfermedad grave y es una causa común de cojera, es recomendable establecer un diagnóstico.

Hay otras enfermedades óseas que sí son graves y pueden causar cojera en perros jóvenes. Si las radiografías muestran las lesiones típicas de la panosteitis, puedes estar seguro de que el problema desaparecerá con el tiempo.

¿Se puede prevenir la panosteitis?

  • Es recomendable alimentar al cachorro con una dieta formulada específicamente para él. Los cachorros tienen distintas necesidades nutricionales que los perros adultos y los de raza grande necesitan una alimentación particular que tenga en cuenta su rápido crecimiento.
  • También es importante controlar el sobrepeso, ya que estos perros tienden a sufrirlo. Es imprescindible que el alimento de tu perro contenga las proteínas y grasas saludables que necesita, pero que le permita mantener un peso saludable.
  • Consulta a tu veterinario para saber cuál es la dieta más adecuada para tu perro. Si estás pensando en algún pienso especial, coméntaselo para asegurarte de que se trata de una buena alimentación para tu perro.

¿Qué suplementos son buenos para las articulaciones de mi perro?

Los suplementos para las articulaciones son adecuadas para prevenir la panosteitis y para aliviar sus molestias. Suelen recetarse para mejorar la función, reducir la inflamación y retrasar la progresión del daño articular.

  • La glucosamina y la condroitina son dos ingredientes habituales de los condroprotectores (suplementos articulares), que se utilizan tanto en humanos como en perros. Estos suplementos actúan reduciendo la inflamación, favoreciendo la cicatrización y aumentando la retención de agua en el cartílago, lo que proporciona más amortiguación a la articulación.
  • El mejillón de labios verdes (GLM) es otro ingrediente de suplemento para las articulaciones de probada eficacia tanto en humanos como en perros y contiene nutrientes beneficiosos como ácidos grasos omega-3, glicosaminoglicanos y antioxidantes. Se trata de un potente antiinflamatorio, que puede ayudar a disminuir el dolor y preservar la función articular.
  • Existen suplementos articulares que incluyen estos tres componentes (glucosamina, condroitina y GLM) y que se utilizan tanto como intervención temprana como durante la progresión de la osteoartritis, porque son seguros para el uso a largo plazo en la mayoría de los pacientes.
  • A los perros con problemas articulares también les va muy bien una cucharadita de cúrcuma de buena calidad en su comida. La cola de caballo también es muy efectiva. Puedes darle las dos cosas con su ración diaria de alimento.
  • La Vitamina C es un potente antioxidante que participa en la formación de los cartílagos de las articulaciones.
  • El ácido graso Omega puede reducir la inflamación y el dolor de las articulaciones.

¿Hay razas más propensas que otras a sufrir panosteitis?

Esta enfermedad suele afectar a los perros jóvenes de rápido crecimiento. Por ello, aunque puede darse en cualquier raza de perro, es más frecuente en las razas grandes, como:

Si tu perro se ve afectado, es probable que presente episodios recurrentes hasta alcanzar los 2 años de edad, momento en el que se resuelve de manera espontánea.

Los perros afectados suelen tener entre 5 y 14 meses de edad, pero los primeros síntomas suelen aparecer entre los 2 y los 18 meses.

Los machos parecen sufrir esta afección más frecuentemente que las hembras, aunque puede producirse en ambos sexos.

Conclusiones

  • La panosteitis es una inflamación de los huesos largos de las patas del perro.
  • Se trata de una afección autolimitada, que sufren los cachorros durante el crecimiento y desaparece sola con el tiempo.
  • Su síntoma más frecuente es una cojera cambiante, acompañada de dolor.
  • Aunque puede sufrirla cualquier perro, es característica de las razas grandes, dado su rápido crecimiento.
  • La raza más afectada es el Pastor Alemán
  • La médula grasa se sustituye por tejido óseo, pero con el tiempo el hueso recupera su estructura normal
  • Las causas no están claras, pero las investigaciones apuntan a posibles infecciones, alimentación inadecuada o consideraciones genéticas
  • El perro muestra dolor al tacto
  • Se diagnostica mediante examen físico y radiografías, que también permiten descartar otras causas de la cojera
  • Durante la afección, es conveniente administrar analgésicos a tu perro y tomar otras medidas para limitar los síntomas
  • Existen alimentos especialmente formulados para cachorros de razas grandes
  • Consulta a tu veterinario sobre la dieta más adecuada para tu perro y la posibilidad de suministrar suplementos para las articulaciones
  • El perro suele tener episodios recurrentes
  • Es más frecuente en los machos que en las hembras

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