Cuidados del Perro

Cómo limpiar y descongestionar la nariz de mi perro

Nariz de un perro vista desde cerca

Los perros sufren a menudo problemas respiratorios. La cavidad nasal de los perros es muy sensible y sangra con facilidad al sufrir algún traumatismo. En caso de tener cuerpos extraños, es necesario acudir al veterinario para proceder a su extracción. Asimismo, puede sufrir secreciones nasales, colapso de las fosas nasales u otros problemas que debemos conocer.

A continuación, vamos a analizar algunos de los problemas más frecuentes relacionados con la nariz de tu perro, con el fin de conocer las causas y saber cómo actuar ante las diferentes situaciones que puedan presentarse.

Mi perro es braquicéfalo y tiene problemas respiratorios

Los perros braquicéfalos, como el Bulldog, el Pequinés, el Chow Chow o el Pug, entre otros, tienen el cráneo ancho y un hocico corto. Estas razas presentan a menudo problemas de obstrucción de las vías respiratorias, que se manifiestan con respiración bucal, bufidos, resoplidos o ronquidos. Los problemas respiratorios de estos perros se acentúan cuando hacen ejercicio y empeoran con la edad.

La obstrucción de las vías respiratorias en estos casos se debe a deformidades típicas de estas razas. Entre ellas, se incluyen la estenosis nasal (o colapso de las fosas nasales), la elongación o alargamiento del paladar blando y la eversión de los ventrículos laríngeos. La estenosis nasal y la elongación del paladar blando son congénitas, mientras que la eversión de los ventrículos laríngeos es adquirida. Estos problemas se presentan generalmente juntos.

  • Estenosis nasal. En los cachorros con estenosis nasal, las aberturas de la nariz son pequeñas y el cartílago nasal blando y flexible, por lo que al inspirar el aire, el cachorro sufre obstrucción de las vías respiratorias. Por ello, respira por la boca, hace ruidos al respirar y ocasionalmente, presenta secreción nasal. A veces, el tórax se presenta aplastado. Estos cachorros no crecen y están poco desarrollados. El tratamiento consiste en agrandar las aberturas nasales. Acude a tu veterinario cuanto antes, ya que los cartílagos pueden endurecerse antes de los seis meses de edad, con lo cual es más fácil que requiera cirugía.
  • Elongación del paladar blando. El paladar blando es una mucosa que cierra la nasofaringe durante la deglución. Cuando un perro sufre elongación del paladar blando, éste monta sobre la epiglotis, obstruyendo parcialmente las vías respiratorias. Los síntomas son bufidos, resoplidos, ronquidos, náuseas y arcadas. La obstrucción empeora con el ejercicio. El tratamiento consiste en acortar quirúrgicamente el paladar. Los resultados son buenos si la operación se realiza antes de que el problema afecte a la laringe. Acude a tu veterinario cuanto antes.
  • Eversión de los ventrículos laríngeos. Los ventrículos laríngeos son unas pequeñas bolsas que se proyectan hacia el interior de la laringe. En caso de obstrucción respiratoria prolongada, pueden agrandarse y darse la vuelta (eversión), estrechando aún más la vía respiratoria. El tratamiento consiste en la extirpación de los ventrículos. Esta operación se realiza al mismo tiempo que el acortamiento del paladar.

Mi perro tiene algo atorado en la nariz

En la nariz de tu perro pueden alojarse multitud de cuerpos extraños: hojas, semillas de plantas, gramíneas, esquirlas de hueso, astillas de madera…

El síntoma principal de la presencia de algún cuerpo extraño en la nariz es un acceso de estornudos violentos, al principio continuos y luego intermitentes. Tu perro puede frotarse la nariz con la pata, llegando a provocar una hemorragia nasal.

Si el cuerpo extraño se mantiene en su nariz durante horas o días, puede producirse una secreción espesa y generalmente con sangre.

El tratamiento debe realizarse en la consulta veterinaria. Los cuerpos extraños pueden ser visibles cerca de la abertura de la fosa nasal, en cuyo caso podrán extraerse con pinzas. Pero si temes hacerle daño, es mejor que se lo haga el veterinario. Además, en muchos casos, estarán localizados más atrás y si intentas retirarlo, puedes ocasionarle lesiones. Tu veterinario podrá realizar la extracción de manera segura, administrándole sedantes o anestesia general. Seguramente le recete después algún antibiótico para tratar la infección bacteriana secundaria que puede producirse.

Mi perro sopla por la nariz

Perro abriendo la boca y tosiendo porque no puede respirar bien

Cuando tu perro tiene la nariz taponada y le cuesta respirar, a menudo intenta soplar y resoplar, bajando la cabeza. Esto es síntoma de irritación nasal. Si dura más de un día, acude al veterinario para que establezca el diagnóstico adecuado.

En casa, puedes aliviar las molestias utilizando vapor de agua. Cierra la puerta del baño y abrela ducha caliente. Puedes aprovechar cuando te duchas, dejando al perro dentro del cuarto de baño para que respire el vapor caliente y húmedo, lo que le ayudará a limpiar las fosas nasales.

Asimismo, un masaje por la parte superior de la nariz y la zona del morro puede contribuir a aliviar la congestión nasal.

Los agentes irritantes de las fosas nasales generan secreción nasal. Como también producen estornudos, los síntomas de una irritación suelen ser la presencia de mucosidad, estornudos y dificultad para respirar, a veces con soplidos.

Los perros nerviosos segregan a menudo una mucosidad acuosa transparente que gotea de la nariz y no supone ningún problema. Esta secreción no se acompaña de estornudos y desaparece cuando el perro se tranquiliza.

Sin embargo, cualquier secreción nasal que persista durante horas es significativa. En caso de ser acuosa y transparente, puede ser síntoma de una rinitis alérgica y viral, mientras que si es espesa, probablemente se deba a una infección bacteriana o micótica.

La secreción nasal acompañada de náuseas y arcadas es indicativo de algún problema. Asimismo, los cuerpos extraños, tumores o infecciones bacterianas o micóticas pueden generar una secreción con hemorragia nasal.

Consulta a tu veterinario si se presenta cualquiera de estas situaciones.

Aunque los perros no contraen los virus de resfriado humano, están aquejados por diversas enfermedades respiratorias que pueden ser graves y cuyos síntomas son similares a los de nuestros resfriados. Por tanto, si tu perro presenta mucosidad o goteo nasal, acompañado de secreción ocular, tos o estornudos, acude también a tu consulta veterinaria.

Cómo descongestionar la nariz de mi perro

Los perros respiran por la nariz, excepto cuando están jadeando. Si tu perro respira por la boca, es señal de que sus fosas nasales se encuentran obstruidas.

Generalmente, la congestión nasal de tu perro no revestirá mayores problemas y se curará por sí sola. Sin embargo, puedes aliviar el malestar de tu perro ayudándole a descongestionar su nariz:

  • Prepara una sopa y dásela caliente, sin que queme. El calor ayudará a descongestionar su nariz, y el consumo de líquidos también contribuye a eliminar las mucosidades.
  • Limpia las secreciones nasales con un paño humedecido con agua templada.
  • Utiliza un humidificador en la zona que duerme.
  • Si te bañas, deja que el perro entre en el cuarto de baño y cierra la puerta. El vapor de la ducha le vendrá muy bien.
  • Si la congestión no remite o la mucosidad es espesa, sanguinolenta, estornuda mucho, se encuentra apático… llévalo a tu veterinario.

Mi perro estornuda. ¿Qué hago?

Los estornudos son un síntoma precoz de irritación nasal. Si son ocasionales, no revisten gravedad, pero si son violentos, no cesan o van acompañados de secreción nasal, puede deberse a una afección grave que requiera control veterinario.

Los estornudos prolongados provocan inflamación y congestión de las membranas nasales, haciendo que la respiración sea ruidosa o que el perro sorba la mucosidad que se genera.

Si tu perro estornuda mucho, puede deberse a varias causas:

  • Excitación o ansiedad. Los perros nerviosos o excitados pueden estornudar. Se trata de un reflejo inconsciente que no reviste gravedad y desaparece cuando el perro se tranquiliza. Sin embargo, si los estornudos no remiten, acude a tu veterinario.
  • Resfriado o enfermedad respiratoria. Las enfermedades respiratorias pueden ser víricas, bacterianas o micóticas. Acude a tu veterinario para establecer el diagnóstico adecuado.
  • Cuerpo extraño en las fosas nasales. Como ya indicamos en este artículo, es importante acudir al veterinario para que extraiga el cuerpo sin dañar a tu perro.
  • Alergia. Acude a tu clínica veterinaria para que establezca el tratamiento adecuado. Quizá te recete antihistamínicos, esteroides o alguna inyección contra la alergia que sufre tu perro.
  • Infecciones, debidas a bacterias, hongos o virus. Pueden derivar en enfermedades graves, por lo que es importante acudir al veterinario.
  • Tumores. Si los estornudos van acompañados de hemorragia nasal, puede deberse a la presencia de un tumor u otra enfermedad grave. Acude inmediatamente a tu clínica veterinaria.

Conclusiones

  • La cavidad nasal de tu perro es muy sensible.
  • Si tu perro es braquicéfalo, tiene propensión a desarrollar problemas respiratorios. Acude a tu veterinario para tratarlos cuanto antes.
  • La presencia de cuerpos extraños en la nariz produce secreción nasal y otros problemas. Acude a tu veterinario para que los extraiga sin dañar a tu perro.
  • Una secreción nasal acuosa y transparente es normal en un perro nervioso y desaparece cuando se tranquiliza.
  • En otras ocasiones, las secreciones nasales pueden deberse a alguna enfermedad. Acude a tu veterinario si no remite o va acompañada de hemorragia nasal.
  • Utiliza vapor, humidificadores y consumo de líquidos para descongestionar la nariz de tu perro.
  • Si tu perro estornuda ocasionalmente, es algo normal. Si los estornudos persisten, acude a tu veterinario.

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