Todo sobre el Bull Terrier: Cría, cuidado y adiestramiento

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Todo sobre el Bull Terrier: Cría, cuidado y adiestramiento

Conocerás rápidamente al Bull Terrier, por su característica cabeza triangular, que le ha valido el nombre de “perro tiburón”, y su aspecto imponente. Aunque se trata de un perro de naturaleza cariñosa y amable, también es muy fuerte y puede volverse agresivo.

Debido a sus características y evolución, se trata de una raza cuya mordida puede ser muy grave y causar muchos problemas. Por eso está clasificado como perro PPP (potencialmente peligroso) en muchos lugares.

El Bull Terrier necesita ser bien adiestrado y socializado y es importante que su dueño sepa mantener el liderazgo y le entrene para ser un perro bien equilibrado. Además, hay que tener en cuenta que esta raza requiere mucho ejercicio y tiempo de juego intenso.

La historia del Bull Terrier

El Bull Terrier apareció por primera vez en una exposición en 1862, llevado por su criador, James Hinks. Hinks utilizó muchas razas para conseguir el Bull Terrier que hoy conocemos, pero es probable que las principales fueran el Bulldog, el Terrier Blanco Inglés (actualmente extinto) y el Dálmata.

Hinks buscaba perros totalmente blancos, mientras que otros criadores experimentaron con otros colores. En la actualidad, los hijos de padres blancos son siempre blancos, aunque pueden tener marcas en la cabeza. Por otro lado, la descendencia de un padre blanco y otro de otro color, puede ser blanca, atigrada, roja o tricolor (negro, fuego y blanco), con distintas tonalidades.

Rápidamente, el Bull Terrier ganó popularidad como perro de pelea, ya que combinaba la agilidad e inteligencia del Terrier con la alta resistencia al dolor del Bulldog.

Del Dálmata, parece ser que heredó el aspecto elegante y las patas más largas. Actualmente, se trata de un perro familiar de carácter cariñoso, que se lleva muy bien con los niños. No obstante, se trata de un perro muy fuerte, por lo que hay que tener cuidado con sus interacciones, y no siempre tolera bien a otros animales.

El primer club de Bull Terrier de Inglaterra data de 1887, que publicó en 1888 el primer estándar para esta raza. En el American Kennel Club aparece registrado por primera vez 1885 y el Bull Terrier Club of America se formó en 1897. El Bull Terrier se registró como variedad separada en 1936 y el Bull Terrier Mini en 1992.

Cuáles son las características principales del Bull Terrier

  • El Bull Terrier es un perro muy activo, que necesita realizar mucho ejercicio físico.
  • Si se aburre, puede desarrollar un comportamiento destructivo, como morder muebles, zapatos y demás objetos que estén a su disposición.
  • Si no te gusta participar con tu perro en juegos que requieran un gran despliegue de energía, no es la raza adecuada para ti.
  • Bien adiestrado, este perro tiene un carácter afectuoso, amable, divertido y leal.
  • Es un perro atlético y siempre tiene ganas de jugar. Uno de los mejores juegos para él es el juego de tiro de cuerda, donde descarga la energía y queda mucho más tranquilo. También suelen recibir bien jugar con el frisbee. Echa un ojo a nuestra comparativa con los mejores mordedores para perros y descubre algunos juguetes perfectos para tu Pitbull.

El Bull Terrier puede ser agresivo con otros animales o con personas que no pertenezcan a su familia. Sin embargo, existen métodos de entrenamiento para evitar que tu perro sea agresivo. No olvides que la socialización temprana es muy importante.

  • No obstante, tiene un carácter fuerte y puede ser difícil de adiestrar, por lo que si nunca has tenido un perro o no eres capaz de mostrarte dominante con él, es mejor que optes por otra raza.
  • Existe una versión mini de esta raza, con una personalidad muy semejante al Bull Terrier de tamaño “normal”.
  • Al Bull Terrier le gusta estar con su familia y puede sufrir ansiedad por separación. Y como hemos dicho antes, puede volverse destructivo. Proporciónale un kong con golosinas para prevenir grandes destrozos.
  • Necesita un dueño que sepa mantener el liderazgo y le haga cumplir las normas.
  • Si tu Bull Terrier se convierte en el líder de la familia, puedes llegar a tener problemas.
  • Al ser tan fuerte y enérgico, puede hacer daño a los niños pequeños, pero constituye un excelente compañero de juego para los grandes.
  • En muchos lugares, está clasificado como PPP. Comprueba si es así en dónde vives y cumple las leyes.
  • La raza Bull Terrier no tolera bien los climas fríos y húmedos.
  • No requiere mucho mantenimiento, basta con un cepillado semanal y una limpieza ocasional con un paño húmedo.
  • El Bull Terrier muda de pelo dos veces al año.

¿Cuál es el estándar de la raza?

El estándar de una raza es el conjunto de directrices que describe las características, temperamento y apariencia de una raza. Los criadores deben seguirlas en todo momento para evitar condiciones que perjudiquen la salud, bienestar o solidez de la raza. Según el American Kennel Club, las características principales del Bull Terrier son las siguientes:

  • Aspecto general. El Bull Terrier es un perro de constitución fuerte, musculoso y bien proporcionado. Muy activo, con expresión vivaz e inteligente. Lleno de energía, pero con una disposición dulce.
  • Tamaño y proporciones. No existen límites de peso o estatura, pero el ejemplar debe dar impresión de máxima solidez.

Cabeza y cráneo. Su cabeza es alargada, fuerte y profunda, y carece de stop (depresión fronto-nasal). De perfil, presenta una suave curvatura desde el cráneo hasta la punta de la nariz. Frente plana.

  • Ojos. Bien hundidos y lo más oscuros posible, pequeños, triangulares y colocados de forma oblicua, juntos y altos sobre la cabeza del perro. La mirada es penetrante.
  • Orejas. Pequeñas, finas y muy juntas entre sí. Se mantienen erguidas.
  • Boca. La parte inferior de la mandíbula es firme y bien definida. Labios limpios y apretados. Los dientes son fuertes y de gran tamaño, con mordida en tijera.
  • Cuello. Musculoso, largo y arqueado, estrechándose desde los hombros hacia la cabeza, sin pieles sueltas.
  • Cuerpo. Pecho amplio y profundo. Las costillas están bien arqueadas y la espalda es corta y fuerte. El lomo es amplio y musculoso y por la parte inferior, desde el tórax hacia el abdomen, presenta una elegante curva ascendente.
  • Patas. De hueso grueso. Las patas delanteras son de longitud moderada y perfectamente rectas. El perro se mantiene firme sobre ellas. Los codos no giran hacia dentro ni hacia fuera. Las patas traseras son fuertes y rectas. Vistas desde atrás, son paralelas. Los corvejones están bien descendidos y los muslos son muy musculosos.
  • Pies. Los pies son redondos y compactos, con dedos bien arqueados.
  • Cola. Corta, de implantación baja y llevada horizontalmente. Es gruesa en la base y va estrechándose hacia la punta.
  • Marcha o movimiento. Movimientos bien coordinados, cubriendo el terreno uniformemente, con pasos ligeros y aire jovial. Las patas delanteras y las traseras se mueven paralelamente y muestra agilidad y potencia.

Pelaje. Corto, liso, áspero al tacto y con un brillo suave.

  • Color. Blanco, aunque se admiten marcas en la cabeza. Cualquier otra marca en el pelaje se considera falta grave. En los ejemplares de color, se prefiere el atigrado. Los colores negro, atigrado, rojo, leonado y tricolor son aceptables. Son indeseables las manchas veteadas sobre el pelaje blanco, así como los colores azul e hígado.
  • Penalizaciones. Cualquier desviación del estándar se considera como falta, y su gravedad dependerá del grado de desviación y de sus consecuencias sobre la salud y el bienestar del perro. Se penalizan la agresividad o la excesiva timidez, así como el perro que muestre señales claras de anormalidad física o comportamiento.

¿El Bull Terrier es un perro inteligente?

En la clasificación del neuropsicólogo Stanley Coren, muy conocido por sus estudios sobre el comportamiento canino y su vínculo con el ser humano, el Bull Terrier ocupa el puesto 66, es decir, presenta una inteligencia funcional y de obediencia mínima.

Esto implica que necesita entre 40 y 80 repeticiones para mostrar señales de entendimiento de la orden. Responden a la primera un 30% de las veces y trabajan mejor cuando el dueño está cerca.

Si la distancia es grande, no obedecerá y se trata de un perro que parece distraído la mayor parte del tiempo y que solo responde cuando le apetece. Por ello, no es una raza adecuada para dueños primerizos y requiere un dueño con mucha experiencia y tiempo para dedicarle, que sea cariñoso, pero firme y contundente y que no se deje disputar el liderazgo.

Esto no quiere decir que el Bull Terrier no sea un perro inteligente. En esta clasificación, se habla de inteligencia funcional, que se refiere al grado de obediencia de perro.

En esta inteligencia influyen tanto la capacidad de aprendizaje como su disposición para acatar las órdenes. Es decir, es posible que un perro con elevada inteligencia adaptativa (que es la capacidad del perro para aprender de las situaciones que se le presentan y resolver problemas) presente una inteligencia funcional baja, porque se trata de una raza que tiende a tomar sus propias decisiones y no es amiga de obedecer órdenes.

El Bull Terrier es un perro capaz de solucionar problemas por sí mismo, por lo que podemos considerar que su inteligencia adaptativa es elevada. Por otro lado, se trata de un perro con un elevado instinto.

Originalmente, el Bull Terrier fue criado para pelear, por lo que se trata de un perro duro y atlético. Una vez que las peleas fueron prohibidas, esta raza se utilizó para el control de alimañas y por ello, esta raza tiene un elevado instinto de presa. El Bull Terrier es un perro muy ágil y con la inteligencia necesaria para perseguir y eliminar ratas y otras alimañas.

¿Cuáles son los problemas de salud más frecuentes en el Bull Terrier?

El Bull Terrier es un perro sano, pero al igual que otras razas, presenta propensión a sufrir ciertos problemas de salud. Aunque no todos los Bull Terrier padecerán alguna o todas estas enfermedades, es importante conocerlas si estás considerando tener un perro de esta raza. Las más frecuentes son las siguientes:

Enfermedades renales

El Bull Terrier es propenso a sufrir enfermedades renales, como la nefritis, que es debida a un desarrollo incorrecto de los riñones. Cuando estos órganos no maduran adecuadamente y son más pequeños de lo normal, su mal funcionamiento da lugar a altas concentraciones de proteína en la orina. Aparece a una edad temprana y los Bull Terrier que la sufren suelen morir antes de los 3 años, aunque algunos viven hasta los 6 u 8 años.

Otra enfermedad renal común en el Bull Terrier es la displasia renal, enfermedad congénita en la que los riñones no maduran adecuadamente, por lo que su funcionamiento es insuficiente.

La insuficiencia renal puede aparecer en cualquier momento de la vida del perro, y puede derivar en una muerte temprana y angustiosa. El Bull Terrier puede sufrir también de riñones poliquísticos, de pronóstico similar. Sin embargo, tu perro puede llevar una buena vida tomando el tratamiento adecuado y siguiendo una dieta específica para perros con esta afección, sea esta comida natural o pienso para perros con insuficiencia renal.

Sordera

La sordera es un trastorno habitual en el Bull Terrier desde los orígenes de la raza. Durante mucho tiempo, se pensó que la sordera hereditaria era característica de los Bull Terrier blancos, pero actualmente se sabe que los de otros colores también pueden estar afectados, aunque con menos frecuencia. Esta sordera puede producirse en un solo oído o en los dos.

Si el Bull Terrier es sordo de un oído, puede llevar una vida relativamente normal, pero los que son sordos de los dos oídos se adaptan con dificultad a la vida normal y pueden ser difíciles de adiestrar. Además, si se les despierta repentinamente o sufren un sobresalto, pueden reaccionar agresivamente, por lo que no son animales de compañía adecuados.

Enfermedades cardíacas

El Bull Terrier puede sufrir problemas cardíacos, que por lo general se deben a que las válvulas del corazón no cierran correctamente o a un estrechamiento de las arterias. Esto puede derivar en ataques cardíacos. Algunos Bull Terrier tendrán un soplo cardíaco sin graves efectos, mientras que otros pueden sufrir problemas más graves.

Problemas dermatológicos

El Bull Terrier tiene una piel sensible que es propensa a irritaciones, llagas y otros problemas dermatológicos. Por lo general, estos problemas están relacionados con reacciones alérgicas y pueden ser estacionales.

En algunos casos, pueden causar la pérdida del pelo y el desarrollo de una piel dura. Estos trastornos son muy incómodos para el perro, que suele experimentar picores extremos. Debido a ello, el Bull Terrier puede mostrar agresividad.

Se cree que las afecciones cutáneas de los Bull Terrier se deben a que su sistema inmunitario no es lo suficientemente fuerte.

Luxación del cristalino

El ligamento del cristalino se deteriora, provocando su desplazamiento. En algunos casos se trata con medicación o cirugía, pero en otros es necesario extirpar el ojo.

Persecución de la cola

El Bull Terrier tiene tendencia a perseguir su cola de forma obsesiva. Este comportamiento suele comenzar a los 6 meses de edad y puede durar horas, haciendo que el perro pierda el interés por la comida o el agua.

A veces se puede controlar esta obsesión por medio de medicamentos. En algunos casos, este comportamiento se presenta de forma leve y se elimina evitando el aburrimiento del perro con juguetes adecuados para perros de mordida fuerte.

Luxación rotuliana

Se produce cuando los huesos de la rótula (fémur, rótula y tibia) no están bien alineados, provocando cojera o una marcha anormal, en la que el perro se mueve dando pequeños saltos. Esto puede ser extremadamente doloroso para el perro y suele corregirse mediante cirugía. A menudo, deriva en artritis cuando el perro envejece.

¿Mi Bull Terrier necesita cuidados especiales?

  • No lo dejes solo en casa. El Bull Terrier es un perro muy activo y no puede quedarse solo en casa, ya que se come casi cualquier cosa y muchos sufren obstrucciones gastrointestinales, llegando incluso a la muerte. Por la misma razón es importante mantener la basura bajo llave, ya que los perros se ven muy atraídos por los olores que desprende la basura y se ven tentados a comerla.
  • Necesita mucho ejercicio físico. El Bull Terrier necesita entre media hora y una hora de ejercicio físico y estimulación mental diarios. Ten en cuenta que el ejercicio de alto impacto puede dañar los huesos en crecimiento del perro, por lo que debes prestar mucha atención a tu Bull Terrier mientras sea un cachorro, ya que no dudará en saltar los muebles y correr por lugares resbaladizos.
  • El adiestramiento es fundamental para el Bull Terrier. Se trata de un perro muy fuerte que puede llegar a desarrollar un comportamiento agresivo si no es adiestrado cuidadosamente. El Bull Terrier necesita un dueño que sepa mantener el liderazgo, ya que de lo contrario disputará el mando. El adiestramiento debe realizarse mediante refuerzos positivos, sin dejar de ser firme y coherente, pero no se trata de la raza más fácil de adiestrar.
  • Cuidado con los desconocidos. Aunque pueda ser un perro cariñoso y amable dentro de la familia, el Bull Terrier suele desconfiar de los extraños y puede mostrar un comportamiento agresivo con ellos y con otros animales (sobre todo, con perros de su mismo sexo).

Es conveniente socializarlo desde una edad temprana y sacarlo a pasear de forma segura, con correa y bozal. No olvides el arnés anti-tirones, que te facilitará enormemente la vida.

  • Es fácil de asear. El Bull Terrier tiene un pelo corto que se mantiene adecuadamente con un cepillado semanal. En temporada de muda, que se produce dos veces al año, será necesario un cepillado diario para que la casa no se llene de pelos. A no ser que se revuelque en algún lugar maloliente, el Bull Terrier no es un perro que necesite baños frecuentes y a menudo es suficiente con quitarle el polvo con un paño húmedo. También puedes lavarlo con un champú seco.
  • Higiene dental. Para prevenir las enfermedades periodontales, deberías cepillar los dientes de tu Bull Terrier dos o tres veces por semana. De esta manera, podrás eliminar el sarro y evitar infecciones.
  • Uñas. Si tu Bull Terrier no desgasta las uñas de manera natural, recórtalas una o dos veces al mes. Si las oyes golpear contra el suelo, quiere decir que están demasiado largas. Acude a tu veterinario para que te enseñe a hacerlo o llévalo para que te lo haga él o un peluquero canino profesional.
  • Comprueba el estado de salud de tu Bull Terrier. Comprueba las patas de tu Bull Terrier con frecuencia y mira dentro de su boca y orejas. Si observas algún indicio de problema en general, como llagas, sarpullidos, enrojecimiento o sensibilidad de la piel, inflamaciones, problemas en la nariz, boca y ojos, etc., acude a tu veterinario. Los ojos del Bull Terrier deben estar claros, sin enrojecimientos ni secreciones. Asimismo, los oídos deben oler bien y no presentar demasiada cera o suciedad. Como tienen las orejas caídas, es importante limpiarlas y secarlas bien, para prevenir la aparición de hongos, bacterias y ácaros.

¿Cómo se lleva el Bull Terrier con los niños y con otros animales?

El Bull Terrier suele llevarse muy bien con los niños de su familia, pero tiene una energía ilimitada y sus juegos suelen ser bruscos, por lo que puede hacer daño a los más pequeños.

También debes tener en cuenta que el Bull Terrier puede ser agresivo con los niños que no pertenecen a la familia, sobre todo si los juegos incluyen gritos y luchas. Esto puede llevarle a creer que tiene que defender a sus niños de los “niños extraños”, así que es conveniente que enseñes tanto tus hijos como a sus amigos cómo deben acercarse al perro y tocarlo.

También es imprescindible que los niños aprendan a no molestar al perro y que supervises sus interacciones. Aunque son muy tolerantes con los niños de la familia, si estos les molestan, pueden reaccionar agresivamente.

Con otros animales, el Bull Terrier puede ser agresivo, sobre todo los machos no castrados con perros de su mismo sexo. Con perros del sexo opuesto suelen llevarse bien, pero puede perseguir y atacar a tu gato, por lo que no es conveniente dejarlos con gatos ni con animales pequeños.

La cría de la raza Bull Terrier

Si has decidido adoptar un Bull Terrier, estarás dando una nueva oportunidad a un adorable perrito que necesita un hogar y una familia que le proporciones cuidados y cariño. La adopción siempre es una buena opción para proporcionar a un perro abandonado una nueva vida, feliz y con gente que le quiera.

Si quieres dedicarte a la cría de esta raza, ponte en contacto con asociaciones dedicadas a esta raza o con criadores que te orienten para realizar una cría responsable. Tu veterinario también puede ayudarte a reunir la información que necesitas. El precio de un Bull Terrier suele estar entre 800 y 1500 €, aunque también puede ser mayor.

La cría del Bull Terrier no es excesivamente complicada. Las camadas suelen ser de 4-5 cachorros, aunque podrías tener camadas de hasta 9 o incluso 12 ejemplares. El tamaño de la camada depende de muchos factores, entre ellos, la salud de la hembra y su edad.

El parto no suele presentar complicaciones, aunque en comparación con otras razas, la hembra tiende a mostrar más ansiedad, por lo que es importante que la cuides bien y prestes atención a sus cambios de comportamiento. Informa a tu veterinario cuando la hembra esté embarazada y mantente al día con las exploraciones y consultas. Si se pone demasiado nerviosa, es posible que tengas que recurrir a una cesárea.

Si quieres comprar uno, te recomendamos no acudir a una tienda de mascotas y buscar un criador profesional y responsable. Estos criadores se preocupan por mantener el buen estado de la raza y te garantizan el perro ha pasado todas las revisiones necesarias, además de estar en perfectas condiciones sanitarias. También debe proporcionarte la documentación que muestra que sus padres han sido autorizados para la cría, con el fin de prevenir los problemas genéticos asociados a esta raza.

No dudes en informarte acerca del temperamento del perro, su estado de salud y los problemas que puede sufrir. Un criador profesional podrá orientarte y aconsejarte acerca de si se trata del perro adecuado para ti.

Conclusiones

  • El Bull Terrier tiene una cabeza con una forma triangular muy peculiar.
  • Su primer criador fue James Hinks.
  • El Bull Terrier es producto del cruce de varias razas, entre las que destacan el extinto Terrier Blanco Inglés, el Bulldog y el Dálmata.
  • Es un perro muy activo que necesita hacer mucho ejercicio físico.
  • Aunque su carácter es afectuoso y amable, también puede desarrollar un comportamiento agresivo.
  • En muchos lugares está catalogado como perro potencialmente peligroso (PPP)
  • Le gusta estar con su familia y necesita un dueño que sepa mantener el liderazgo.
  • Requiere un buen adiestramiento y una socialización temprana.
  • Su inteligencia funcional y de obediencia es mínima, aunque presenta una alta inteligencia instintiva y adaptativa.
  • No debe quedarse solo en casa, porque desarrolla comportamientos destructivos y puede comerse cosas que le provoquen una severa obstrucción intestinal.
  • Puede ser agresivo con los desconocidos y con otros animales.
  • La cría es relativamente sencilla. Si vas a dedicarte a ella, es importante que sigas el estándar de la raza y te pongas en contacto con expertos en la misma.

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