Toxoplasmosis en los perros: Síntomas, prevención y tratamiento

Cuidados del Perro
Toxoplasmosis en los perros. Cómo detectarla y cómo se cura

La toxoplasmosis es una enfermedad causada por el Toxoplasma gondii. Este parásito utiliza a los gatos y felinos como huéspedes definitivos y pasa a otras especies a través de sus heces, aunque no se trata del único foco de infección.

Algunos perros con toxoplasmosis no muestran síntomas, mientras que otros pueden tener fiebre, pérdida de apetito o diarrea. También pueden aparecer afecciones neuronales, respiratorias, oculares o cutáneas.

Los perros con el sistema inmunológico deprimido son especialmente susceptibles a presentar más síntomas y sufrir más complicaciones en caso de contraer la enfermedad .

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad causada por un protozoo denominado Toxoplasma gondii, que infecta a los animales de sangre caliente, incluidos los seres humanos.

Los gatos son huéspedes definitivos de estos parásitos (un huésped definitivo es un animal que el parásito necesita para madurar).

Otros animales, como los perros y los seres humanos, pueden actuar como huéspedes intermedios, constituyendo un reservorio para la infección.

En el caso de los perros, los parásitos pueden viajar a través de su cuerpo, invadiendo sus tejidos y sufriendo una infección generalizada. Sin embargo, los perros rara vez sufren toxoplasmosis como enfermedad primaria. La mayoría de las veces, la enfermedad se produce en perros con el sistema inmunológico deprimido o en aquellos que no han sido vacunados contra el virus del moquillo canino.

El ciclo vital del Toxoplasma gondii

El Toxoplasma gondii es un protozoo capaz de infectar a cualquier animal de sangre caliente, incluidos pájaros, humanos y perros.

Durante su ciclo de vida hace uso de dos huéspedes:

Huésped definitivo.

Los gatos domésticos y otros felinos son huéspedes definitivos de este protozoo. Es decir, en ellos el protozoo alcanza la madurez sexual y se reproduce.

Huésped intermedio o reservorio.

El resto de animales de sangre caliente son huéspedes intermedios o reservorios. En ellos, el parásito sobrevive en forma larvaria o estado de multiplicación asexual.

El ciclo biológico del Toxoplasma gondii tiene tres etapas:

  • En primer lugar, los taquizoitos se multiplican en los tejidos del huésped definitivo, propagándose por todos los órganos y causando la mayor parte de la patología. Esta es la etapa de multiplicación activa.
  • Cuando llegan al sistema nervioso central, a los músculos y a las vísceras, se convierten en brodizoítos, que permanecen latentes en forma de quiste, por lo que se produce una infección crónica de por vida. Como el parásito se encuentra dentro de estos quistes, el sistema inmunológico del huésped no lo detecta.
  • Cuando los bradizoitos se liberan, penetran en las células epiteliales del intestino delgado, dando lugar a esquizontes, que forman gamontes y, finalmente, ooquistes. Los ooquistes son resistentes al medio ambiente y constituyen la etapa infecciosa.

Los huéspedes intermedios pueden infectarse ingiriendo los tejidos que contienen los quistes y también bebiendo agua o consumiendo alimentos que tengan ooquistes.

Aunque esta forma de transmisión es menos frecuente, la toxoplasmosis también puede propagarse a través de transfusiones o transplantes de órganos parasitados.

La infección vertical, es decir, de madres a hijos, también es un foco de transmisión de la toxoplasmosis.

¿Cómo se transmite la toxoplasmosis en los perros?

La toxoplasmosis en los perros se transmite principalmente por las siguientes vías:

  • Ingestión de carne cruda o poco cocinada que contenga a la Toxoplasma Gondii.
  • Por la ingestión de heces de gato que contengan ooquistes. Solo los gatos excretan ooquistes en sus heces. El perro no puede infectar a otros perros ni a humanos de esta manera.
  • Mediante la ingestión de esporas. Los ooquistes requieren de uno a tres días en condiciones ideales de temperatura cálida y alta humedad para producir esporas, que pueden sobrevivir durante meses o años en el ambiente.

¿Cuáles son los síntomas de la toxoplasmosis en los perros?

Los animales adultos con un sistema inmunológico fuerte son capaces de controlar la propagación del parásito de manera eficiente y normalmente no presentan síntomas.

Sin embargo, en los cachorros, el Toxoplasma gondii puede propagarse por todo el cuerpo, pudiendo llegar a matar al animal. Esto también sucede en animales adultos con el sistema inmunológico debilitado, que pueden desarrollar toxoplasmosis súbita y generalizada.

Cuando aparecen los síntomas son parecidos a los del moquillo o la rabia. Entre ellos se incluyen:

  • Fiebre
  • Pérdida de apetito
  • Letargo
  • Tos
  • Respiración rápida o dificultad para respirar
  • Ictericia
  • Pérdida de peso
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Inflamación de los nódulos linfáticos
  • Inflamación y dolor abdominal
  • Retina, iris o córneas inflamadas
  • Sensibilidad a la luz
  • Convulsiones
  • Muerte

Los cachorros de corta edad con toxoplasmosis pueden mostrar signos de neumonía, hepatitis y encefalitis.

En las perras de cría, la infección intrauterina puede provocar un aborto o el parto de cachorros muertos o enfermos que mueren durante la primera semana de vida.

Recuerda que estos artículos son meramente informativos. Si observas alguno de estos síntomas en o algún otro que te haga sospechar que tu perro pueda tener toxoplasmosis, acude a tu veterinario para que pueda establecer un diagnóstico adecuado.

Diagnóstico de la toxoplasmosis en los perros

Los parámetros hematológicos y bioquímicos de los gatos y perros que sufren toxoplasmosis pueden ser anormales.

Los taquizoítos pueden ser detectados en tejidos y fluidos corporales por medio de una citología. Rara vez se encuentran en sangre, pero son más frecuentes en los fluidos peritoneales y torácicos.

En los fluidos corporales pueden observarse cambios inflamatorios.

La enfermedad puede detectarse también mediante una radiografía torácica, especialmente en gatos con enfermedad aguda.

Las pruebas serológicas permiten detectar los anticuerpos producidos por el perro en la lucha contra la enfermedad.

Tratamiento de la toxoplasmosis

En muchos casos, no es necesario tratamiento. Pero si la enfermedad produce síntomas, es recomendable acudir al veterinario.

En caso de que dicho tratamiento se justifique por la gravedad o el riesgo que pueda tener tu perro, tu veterinario recetará antibióticos. Estos antibióticos incluyen sulfadiazina, pirimetamina y clindamicina. La clindamicina es muy utilizada para tratar a los perros y los gatos, debido a su buena absorción intestinal.

Como efectos secundarios, la clindamicina podría causar anorexia, vómitos y diarrea a tu perro, especialmente en dosis altas. Estos efectos cesan una vez que se reduce la dosis o se interrumpe la terapia.

También hay que ayudar al sistema inmunológico del perro a combatir la infección.

Si el perro sufre otras afecciones, también habrá que tratarlas. Por ejemplo, si presenta inflamación intraocular o glaucoma, es posible que haya que administrarle glucocorticoides. Si el perro sufre convulsiones, se le recetarán anticonvulsivos.

Es posible que sea necesario administrar líquidos u otros medicamentos por inyección intravenosa a perros que estén deshidratados o gravemente debilitados a causa de la infección.

El tratamiento de los perros que muestran síntomas graves de toxoplasmosis puede comenzar con la hospitalización y la administración de líquidos intravenosos si hay signos de deshidratación.

Durante el proceso de recuperación, debe limitarse el contacto con otros animales.

La mayoría de los perros se recuperan bien de la toxoplasmosis, aunque en el caso de la toxoplasmosis fetal, en la que una madre embarazada transmite la infección a sus crías, es probable que los cachorros nazcan muertos, mueran poco después de nacer o terminen con graves defectos de nacimiento.

¿Se puede prevenir la toxoplasmosis en los perros?

Para prevenir la toxoplasmosis, debes evitar que tu perro vagabundee y cace solo.

El toxoplasma presente en la carne muere por exposición a calor o frío extremos. Por ello, es importante que cocines bien la carne que va a ingerir tu perro, a una temperatura de 67ºC, o que la congeles a -13ºC. No pruebes la carne mientras la cocinas o la condimentas (tu perro tampoco debe hacerlo).

Lávate bien las manos después de manejar carne cruda, ya que el protozoo presente en la carne muere por contacto con el jabón y el agua.

Asimismo, es importante lavar bien las verduras antes de comerlas, ya que pueden estar contaminadas.

Limpia bien las superficies de la cocina que hayan estado en contacto con carne cruda (tablas de cortar, fregaderos, cuchillos, mesas…)

¿Es grave la toxoplasmosis en las personas?

La transmisión de la toxoplasmosis a las personas es un problema importante. En algunas zonas del mundo, hasta el 60% de la población tiene anticuerpos contra la toxoplasmosis. Estas personas ya han pasado la enfermedad, probablemente sin síntomas, y no tienen peligro de volver a contraerla.

Sin embargo, la toxoplasmosis puede ser un problema grave para personas con un sistema inmunológico debilitado. En estas personas, la toxoplasmosis puede afectar al sistema nervioso. También es un motivo de preocupación en el caso de mujeres embarazadas, ya que el protozoo puede introducirse en la placenta y causar defectos de nacimiento.

Una mujer embarazada o una persona con riesgo de sufrir una toxoplasmosis grave debe evitar el contacto con la arena de los gatos, la tierra y la carne cruda. Es mejor utilizar guantes.

¿Mi perro puede contagiarme la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una zoonosis, es decir, se transmite entre animales, incluidos los seres humanos. Los gatos y felinos son los únicos huéspedes definitivos. Los perros se infectan principalmente por la ingestión de alimentos que contienen quistes con estos parásitos o de heces de gato con ooquistes.

El ser humano se infecta fundamentalmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados con ooquistes. También por el contacto con las heces que gato que los contienen. Pero los perros también pueden ser un vector de infección, ya que pueden ingerir ooquistes y secretarlos en el ambiente.

Los parásitos se vuelven infecciosos después de 2 a 4 días en el medio ambiente, infectando a animales de sangre caliente, incluidos los seres humanos.

Conclusiones

  • La toxoplasmosis es una enfermedad causada por el protozoo Toxoplasma gondii.
  • Los gatos y los felinos son huéspedes definitivos de este protozoo.
  • La toxoplasmosis se da más frecuentemente en perros con el sistema inmunológico deprimido o en aquellos que no han sido vacunados contra el moquillo.
  • El Toxoplasma gondii utiliza un huésped definitivo y huéspedes intermedios durante su ciclo vital.
  • La madurez sexual y reproducción del toxoplasma se produce en el huésped definitivo.
  • El ciclo vital del toxoplasma transcurre en tres etapas, al final de las cuales se liberan los ooquistes, que se transmiten a los huéspedes intermedios, propagándose la enfermedad.
  • No siempre aparecen síntomas de la toxoplasmosis.
  • Cuando aparecen, los síntomas son similares a los del moquillo canino o la rabia, pudiendo confundirse con esta enfermedades.
  • Acude a tu veterinario para establecer un diagnóstico adecuado de la enfermedad que pueda sufrir tu perro.
  • El tratamiento incluye el uso de antibióticos, fundamentalmente clindamicina.
  • La toxoplasmosis se previene cocinando bien la carne o sometiéndola a un proceso de congelación adecuado, lavando verduras, manos y superficies y extremando los cuidados con las heces de los gatos.
  • Aunque los perros pueden transmitir la enfermedad a los humanos, la infección suele deberse al consumo de agua o alimentos contaminados.

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