Otitis en los perros: Qué la causa, cómo evitarla y cómo curarla

Cuidados del Perro

Una de las afecciones más frecuentes del oído en los perros es la otitis externa, una infección que se produce en el canal auditivo  y es causada por la presencia de parásitos, cuerpos extraños o alergias.

Si la otitis externa no se trata rápidamente, la infección puede progresar y llegar a afectar al oído medio o al oído interno, por lo que es muy importante acudir al veterinario ante la presencia de cualquier síntoma que pueda indicar la presencia de una infección en el oído de tu perro.

No es conveniente administrar medicamentos en el oído de tu perro si no son recetados por un veterinario, ya que si el tímpano no está intacto, pueden penetrar en él y causar lesiones.

Para prevenir la otitis canina, lo mejor que puedes hacer es inspeccionar los oídos de tu perro con regularidad y secar sus orejas y la parte externa con cuidado después del baño.

Si observas cualquier cambio de temperatura inusual, cambio de color o algún otro síntoma, acude a tu veterinario.

Cómo se produce la otitis en los perros

Otitis externa

La otitis externa es una infección del conducto auditivo del perro. El conducto auditivo es un canal que llega desde el pabellón auricular hasta el tímpano. Se trata de una estructura delicada que tiene forma de L. Esta forma no favorece el drenaje del líquido que penetra en el canal.

Además, el revestimiento del oído se puede inflamar, bloqueando el flujo de aire y líquido hacia dentro y hacia fuera del conducto. Esto favorece la aparición de infecciones.

Aunque la otitis externa puede darse en todas las razas, el 80% de las veces se produce en perros con las orejas largas y caídas, ya que la ventilación juega un papel importante.

Las orejas erguidas y abiertas se secan con mayor facilidad que las caídas, por lo que las condiciones son menos favorables para el crecimiento bacteriano.

Si no se trata convenientemente, la infección del oído externo puede progresar y alcanzar el oído medio del perro.

Otitis del oído medio

La otitis media es una infección de la membrana y la caja del tímpano (la cavidad del oído medio).

Puede ser causada por una progresión de la otitis externa o por la entrada de un objeto extraño en el tímpano.

También es posible, aunque poco frecuente, que la inflamación se propague a través del torrente sanguíneo.

Las bacterias también pueden penetrar hasta el oído medio a través de la trompa de Eustaquio, que conecta la cavidad timpánica con la nasofaringe.

La mayoría de los casos de otitis media pueden prevenirse mediante un tratamiento precoz de las infecciones del conducto auditivo externo.

Por eso, es muy importante que acudas al veterinario en cuanto sospeches que tu perro puede tener algún problema de oídos.

Otitis interna

La otitis interna es una inflamación e infección del oído interno del perro. Esto puede conllevar una pérdida de equilibrio y sordera. La mayoría de los casos se ven precedidos de una infección del oído externo.

Acude a tu veterinario siempre que tu perro presente algún síntoma que pueda hacerte sospechar la existencia de un problema de oídos.

¿Qué razas son más propensas a sufrir otitis externa?

Además de las orejas largas y caídas, existen otros factores que pueden favorecer el desarrollo de una otitis en el conducto auditivo externo del perro.

Algunas razas, como el Shar Pei, presentan mayor propensión a sufrir estas infecciones, debido a que sus conductos auditivos son estenóticos (estrechos).

Otras razas pueden sufrir otitis externa debido a que su manto es tan espeso que obstruye la circulación del aire.

También están predispuestos a sufrir infecciones del oído los perros con infecciones cutáneas alérgicas y los que tienen seborrea primaria y secundaria, debido a la acumulación de cerumen graso, que proporciona un medio muy adecuado para el crecimiento bacteriano.

Otros factores que pueden provocar otitis externa son los cuerpos extraños, como semillas de hierba y gramíneas, y los tumores en el conducto auditivo.

Los ácaros del oído también pueden provocar una otitis externa a tu perro.

El uso de bastoncillos para limpiar las orejas, la entrada de agua en los oídos durante el baño, la limpieza excesiva e inadecuada de los oídos y la depilación o corte de los pelos del conducto auditivo externo son otras de las causas más frecuentes de otitis canina.

¿Cómo puedo limpiar los oídos de mi perro?

  • Si es necesario, tu veterinario puede enseñarte a limpiar los oídos de tu perro. Como prevención, puede ser recomendable realizar una limpieza una o dos veces por semana.
  • Los canales auditivos deben mantenerse secos y bien ventilados. Si tu perro nada con frecuencia, es posible que tu veterinario te recomiende utilizar algún agente secante para los oídos. También es importante que trates de evitar la entrada de agua durante el baño de tu perro. Con estas medidas, minimizarás el ablandamiento del canal auditivo y será menos probable que se produzca una infección bacteriana o fúngica.
  • En algunos casos, cortar o arrancar el pelo del interior del pabellón auricular y alrededor del canal auditivo mejora la ventilación y disminuye la humedad en los oídos. Sin embargo, esto puede provocar inflamaciones, por lo que este pelo no debe ser eliminado a no ser que cause problemas y tu veterinario lo recomiende. En este caso, es conveniente que sea el propio veterinario quien proceda a la eliminación del pelo.
  • Cuando limpies las orejas de tu perro, ten cuidado para no empujar los desechos hacia el interior del canal auditivo. Por ello, no debes utilizar bastoncillos, ya que además de empujar los residuos, pueden dañar el canal auditivo y el tímpano.
  • Para limpiar los oídos a tu perro, ordénale que se siente. Lo mejor es que tu perro se coloque contra una esquina. Es posible que necesites la ayuda de otra persona para sujetarle bien, ya que se moverá cuando sienta el líquido dentro de su oído. Agárrale una oreja y sostén el pabellón hacia arriba, verticalmente, para exponer el canal auditivo y enderezarlo (recuerda que el canal auditivo del perro tiene forma de L).
  • Introduce un poco de la solución limpiadora recomendada por tu veterinario dentro de la oreja del perro. Utiliza suficiente cantidad de solución para llenar el canal auditivo. Procura no tocar el oído de tu perro con la botella.
  • Continúa agarrando la base de la oreja para mantener el pabellón en posición vertical y masajea suavemente dicha base, por debajo de su abertura, durante unos 30 segundos. Así, la solución penetrará y romperá los residuos que se encuentran en el canal auditivo. Escucharás un sonido parecido a un chapoteo mientras la solución limpiadora se mueve por el canal auditivo.
  • Permite que tu perro sacuda la cabeza. Esto hará que los restos de solución limpiadora y los residuos salgan del canal hacia la apertura exterior de la oreja. Limpia los residuos con una bola de algodón o una gasa, suavemente.
  • Espera unos minutos antes de aplicar cualquier medicamento en el oído u oídos afectados, siguiendo siempre las instrucciones de tu veterinario.
  • No hagas esto sin consultar previamente con tu veterinario, ya que si el perro tiene perforaciones en el tímpano, la solución limpiadora podría causarle lesiones.

Síntomas de la otitis externa en los perros

La otitis externa presenta varios síntomas característicos, como:

  • El perro sacude la cabeza.
  • El perro se rasca o inclina la cabeza hacia el lado que le duele.
  • El perro gime cuando le tocas la oreja.
  • Los pliegues cutáneos aparecen enrojecidos o inflamados.
  • Se produce una secreción ceruminosa o purulenta de olor fétido.
  • La audición del perro puede verse afectada.

Como es la otitis externa en los perros

La otitis externa presenta las siguientes características:

Otitis ceruminosa.

La otitis ceruminosa se da con seborrea primaria. En este caso, se produce una gran acumulación de cerumen graso de color amarillento en los conductos auditivos del perro. Esto proporciona un medio excelente para el crecimiento de bacterias y levaduras. El tratamiento se basa en el control de la seborrea.

Otitis bacteriana.

Las infecciones bacterianas agudas suelen estar causadas por estafilococos. En este caso, la secreción es húmeda y de color marrón claro.

Las infecciones crónicas suelen estar provocadas por proteus o pseudomonas, y en este caso la secreción puede ser amarilla o verde (aunque no siempre).

Si la otitis está provocada por más de una especie bacteriana, el tratamiento antibiótico puede complicarse.

Micosis (hongos y levaduras).

El tratamiento antibiótico de la otitis externa suele provocar infecciones secundarias por hongos o levaduras. Estas micosis también se producen con frecuencia en perros que sufren dermatitis atópica, dermatitis por hipersensibilidad alimentaria o enfermedades seborreicas de la piel.

Es frecuente que se produzca una secreción ceruminosa de color marrón con olor a rancio. Estas infecciones suelen ser persistentes, hasta que se consigue controlar la enfermedad subyacente.

Diagnóstico de la otitis externa en los perros

Para establecer el diagnóstico, tu veterinario examinará las zonas profundas del conducto auditivo mediante un otoscopio.

Es fundamental saber si los tímpanos están intactos, ya que si las membranas timpánicas están perforadas, no es seguro medicar los oídos.

También es importante asegurarse de que el problema no está causado por la presencia de un cuerpo extraño o por un tumor.

El veterinario tomará una muestra de material ceruminoso para examinarlo, en busca de bacterias, levaduras, ácaros del oído o cualquier otro posible causante de la otitis de tu perro.

Si el oído está sucio o lleno de cerumen y residuos purulentos, el veterinario tendrá que limpiarlo bien primero. Esto puede requerir sedación o anestesia del perro.

Tratamiento de la otitis externa en los perros

Para tratar la otitis canina, tu veterinario necesita identificar y corregir cualquier causa subyacente.

Es posible que el veterinario necesite cortar el pelo alrededor de la oreja. En algunos casos, el veterinario eliminará también el pelo en los canales auditivos. Se trata de un proceso doloroso que requiere anestesia.

Las secreciones del oído o el exceso de cerumen pueden impedir que el medicamento llegue hasta la zona infectada, por lo que es probable que haya que limpiar y secar bien los conductos auditivos. Para ello, se utilizan soluciones limpiadoras óticas, una jeringa, una cureta y tampones de algodón. Es recomendable que esta limpieza la realice un veterinario. Si el perro sufre mucho dolor, es posible que necesite anestesia para realizar esta limpieza.

La limpieza crea un medio menos favorable para el crecimiento bacteriano y permite a la medicación acceder a la superficie del conducto auditivo. Si el oído está sucio, la medicación no puede atravesar los restos acumulados.

Tras esta primera limpieza, tendrás que continuar limpiando en casa los oídos de tu perro durante 5-7 días, siguiendo siempre las indicaciones de tu veterinario.

Transcurrido este tiempo, tendrás que acudir a una cita de revisión. Si el oído sigue produciendo cerumen, es posible que te recomiende una solución para limpieza e irrigación y una solución secante, que se emplean inmediatamente antes de medicar el oído con un antibiótico o un antimicótico.

En caso de inflamación a lo largo del canal auditivo o de sospecha de inflamación del oído medio, es posible que el veterinario recomiende una medicación que, en lugar de introducirse por el oído, será administrada por vía oral o mediante inyección.

Cuando la causa de la inflamación es una infección bacteriana grave del conducto auditivo externo, pueden utilizarse antibióticos en combinación con corticoesteroides para reducir el dolor y la inflamación, y también para disminuir las secreciones glandulares.

Los perros que tienen una inflamación bacteriana recurrente del oído externo y un historial de infección con ácaros del oído deben ser tratados con un producto tópico que contenga antibióticos y antiparasitarios para asegurar la eliminación de cualquier infección parasitaria.

Si la infección bacteriana sigue progresando, se produce un estrechamiento del conducto auditivo y dolor crónico. Estos casos son difíciles de limpiar y tratar y es posible que sea necesaria una operación quirúrgica denominada resección, que restablece la circulación del aire y facilita el drenaje.

El tratamiento debe continuar hasta que la infección desaparezca por completo.

Para los perros con infecciones bacterianas y por levaduras, se realizarán exámenes físicos y pruebas semanales o quincenales, hasta que la infección desaparezca. Esto suele tardar entre 2 y 4 semanas.

En algunos casos, la otitis tarda meses en desaparecer y es posible incluso que el tratamiento se prolongue indefinidamente.

Sigue las recomendaciones de tu veterinario, ya que este profesional es quien mejor conoce a tu perro y puede establecer las pautas adecuadas para su curación.

¿Puedo curar la otitis de mi perro con remedios caseros?

No deberías utilizar medicamentos caseros o irritantes, como diluciones de vinagre, para tratar la otitis de tu perro, ya que puedes provocar una inflamación del canal auditivo y un aumento de las secreciones glandulares.

Esto supone favorecer la creación de un medio adecuado para el crecimiento bacteriano y de levaduras.

Además, las sustancias que normalmente no son irritantes en los canales auditivos normales pueden serlo en un oído que está inflamado.

La otitis externa de tu perro puede convertirse en un problema más serio y progresar hasta afectar el oído medio o el interno, por lo que es muy importante que olvides los remedios caseros y acudas inmediatamente a tu veterinario.

Síntomas de la otitis media en los perros

Los signos precoces de la otitis media son similares a los de la otitis externa. Sin embargo, a medida que la otitis infecta el oído medio, el dolor aumenta espectacularmente.

Por ello, el perro suele ladear la cabeza sobre el lado afectado, manteniéndola lo más quieta posible, y da muestras de dolor cuando se le toca la cabeza o se le abre la boca. También es posible que sacuda la cabeza y roce el oído afectado contra el suelo.

La audición puede verse afectada, pero algunas veces esto pasa desapercibido, a no ser que ambos oídos estén afectados.

Si el nervio facial que atraviesa el tímpano se ve afectado, se observa una caída del labio superior del perro, así como de la oreja del lado afectado.

Otro síntoma de lesión del nervio facial es lo que se conoce como Síndrome de Horner, que es un conjunto de síntomas del ojo que incluye reducción pupilar, caída del párpado superior, protusión de la membrana nictitante (el tercer párpado de los perros) y retracción del globo ocular dentro de su órbita (entropión).

Diagnóstico de la otitis media canina

Un examen otoscópico después de sedar o anestesiar al perro revelará la inflamación de la membrana timpánica, que sobresale.

Si el tímpano está perforado, puede verse supurar pus desde el oído medio.

En algunos casos, las radiografías muestran líquido o tejido inflamatorio en la caja del tímpano.

Tratamiento de la otitis media canina

El tratamiento de la otitis media canina comprende la limpieza e irrigación en profundidad del oído, de la misma manera que hacíamos en la otitis externa.

Debido a la posibilidad de daños en el tímpano, es frecuente que el veterinario recete antibióticos de larga duración, que serán administrados por vía oral o mediante inyección.

Además, tu veterinario recetará medicamentos antiinflamatorios para disminuir tanto el dolor como la inflamación de los nervios cercanos.

Las pequeñas perforaciones del tímpano suelen curarse en 2-3 semanas.

Si el tímpano se encuentra intacto pero está inflamado, o se ve descolorido, tu veterinario puede perforarlo para aliviar la presión, supurando el pus y el líquido del oído por medio de una aguja y una jeringuilla.

Además, utilizará este líquido para realizar un cultivo, con el fin de establecer un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Si se produce una otitis media crónica o recurrente, es posible que sea necesaria una cirugía del oído medio.

La otitis media con el tímpano intacto suele responder bien a la terapia con antibióticos.

Sin embargo, si el tímpano se perfora o se rompe, las posibilidades de un tratamiento exitoso se reducen. Si se desarrollan problemas nerviosos locales, pueden continuar incluso después de que la infección haya desaparecido.

Síntomas de la otitis interna en los perros

Si el perro sufre otitis interna, la inclinación de la cabeza hacia el lado afectado es aún más evidente. Además, es posible que tu perro presente síntomas de laberintitis o mareos. El laberinto forma parte de un órgano complejo del equilibrio, que funciona como un giroscopio. Su propósito es sincronizar los movimientos oculares y mantener la postura, el equilibrio y la coordinación.

Esta falta de coordinación puede causarle dificultades para levantarse y caminar.

El perro se mueve en círculos y se inclina hacia el lado afectado, pudiendo presentar nistagmo (movimientos involuntarios y rápidos de los ojos de un lado a otro).

Si la inflamación se extiende al cerebro, el perro puede presentar síntomas neurológicos.

En algunos casos, se producen vómitos.

La laberintitis puede ser causada por la irrigación o medicación del oído cuando el tímpano está perforado, ya que la preparación puede entrar en contacto con las estructuras del oído interno. Por ello, el veterinario comprobará siempre que el tímpano está intacto antes de administrar ningún tipo de medicación en el oído de tu perro.

Tratamiento de la otitis interna canina

El tratamiento de la otitis interna es similar al de la otitis media.

La inflamación del oído interno suele responder bien a la terapia antibiótica a largo plazo, pero algunos problemas neurológicos (por ejemplo, falta de coordinación, inclinación de la cabeza, sordera, labios caídos o incapacidad para parpadear) pueden persistir durante toda la vida del perro.

Los perros que se recuperan de la inflamación del oído interno deben disponer de tiempo suficiente para adaptarse a cualquier síntoma permanente relacionado con los nervios.

Conclusiones

  • La otitis externa es una inflamación del conducto auditivo del perro.
  • Si no se trata, puede progresar y afectar al oído medio o al interno.
  • Aunque todos los perros pueden sufrir otitis, algunas razas presentan mayor propensión.
  • Tu veterinario puede enseñarte a limpiar los oídos de tu perro.
  • No apliques nunca soluciones limpiadoras sin consultar previamente a tu veterinario, ya que podrías causar lesiones a tu perro.
  • Pueden producirse infecciones secundarias por hongos o levaduras.
  • La otitis se trata con antibióticos y medicamentos inflamatorios para disminuir el dolor.
  • Si tu perro sufre otitis media y tiene el tímpano perforado, no debes aplicarle medicación en el oído, por lo que la administración será vía oral o mediante inyección.
  • Si tu perro sufre una otitis interna, es posible que se vea afectado su sistema del equilibrio.
  • Si la infección se extiende al cerebro, el perro puede presentar síntomas neurológicos.
  • El tratamiento de la otitis interna es similar al de la otitis media.

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