Otohematoma en los perros. Qué es, qué lo causa y cómo tratarlo

Cuidados del Perro
Otohematoma en los perros. Qué es, qué lo causa y cómo tratarlo

Un hematoma es una acumulación de sangre dentro de un órgano o tejido. En los perros, el tipo más común es el otohematoma, que afecta al pabellón auricular, es decir, a la oreja. Se produce cuando un vaso sanguíneo del oído se rompe y sangra en el espacio comprendido entre el cartílago del pabellón auricular y la piel. Su aspecto es el de una gran ampolla, que puede alcanzar un tamaño considerable.

Por lo general, estos hematomas se asocian a traumatismos originados por rascarse o sacudir violentamente la cabeza. En algunos casos, se deben a un cuerpo extraño alojado en el canal auditivo, incluso a una garrapata. Otras veces, aunque es un cuerpo extraño el que origina el hematoma, el perro logre desalojarlo, por lo que no lo encontraremos.

Los perros que corren mayor riesgo de desarrollar un otohematoma son los que tienen las orejas largas y caídas. Los perros con trastornos de coagulación o hemorragias también son propensos a desarrollar hematomas, aunque no haya traumatismo.

¿Cómo se trata un otohematoma en un perro?

En el caso de que tu perro tenga un otohematoma, es importante iniciar el tratamiento lo antes posible, para que no cause problemas. En algunos casos, el hematoma se reabsorbe lentamente sin necesidad de tratamiento, pero se corre el riesgo de que la inflamación asociada puede causar daños en los tejidos del oído, deformando la oreja.

Además, los hematomas auriculares pueden ser muy dolorosos, por lo que es recomendable acudir rápidamente al veterinario y tratarlos adecuadamente.

A continuación, vamos a analizar las diferentes técnicas utilizadas en el tratamiento de los otohematomas caninos.

Drenaje del otohematoma canino

El drenaje puede corregir el problema temporalmente, pero en la mayoría de los casos, el hematoma vuelve a producirse en pocos días, por lo que deberás repetir el tratamiento hasta que desaparezca.

Cuanto más tiempo dejes sin tratar el otohematoma de tu perro, más probabilidades hay de que se produzcan daños permanentes, incluida la desfiguración de la oreja.

Al permitir que el hematoma se reabsorba naturalmente, lo que sucede es que, a medida que se va curando, la sangre desaparece y el tejido cicatriza, causando un engrosamiento y arrugas que deforman la oreja, causando el aspecto que se conoce como “oreja de coliflor”.

Esto se debe a que el hematoma separa la piel del cartílago de la oreja y si luego no se unen bien estas capas, la oreja se arruga y deforma.

Parece ser efectivo masajear suavemente la oreja del perro para mantener el drenaje. Si no lo hacemos, su efectividad podría disminuir y el hematoma podría volver a aparecer.

El propósito de la utilización de un drenaje o una cánula es mantener el líquido en movimiento fuera del hematoma para que se reduzca en tamaño, pero una desventaja es que este método no hace mucho para comprimir la piel y el cartílago juntos. Por ello, el drenaje podría ser suficiente si se trata de un hematoma pequeño o si, por alguna razón, tu perro no puede someterse a una cirugía. Sin embargo, en el caso de un hematoma grande o que comienza a coagularse o endurecerse, es fácil que necesites recurrir a la cirugía.

De todas maneras, se trata de una decisión que debe tomar tu veterinario y que seguramente requerirá unas cuantas visitas para repetir el drenaje.

Drenaje de presión negativa para el otohematoma canino

Un nuevo enfoque quirúrgico, desarrollado por Rachel Seibert y Karen M. Tobias en la Universidad de Tennessee, se basa en la utilización de un drenaje activo creando una presión negativa que aspira constantemente el líquido.

Para ello, insertan una aguja en el hematoma con el fin de vaciarlo y a continuación, se coloca un tubo estéril que crea el vacío para extraer la sangre con facilidad, mediante la utilización de un catéter. Se trata de una técnica menos invasiva que la cirugía, que no requiere anestesia general y parece tener una tasa de éxito similar a la cirugía, pero sin sus riesgos.

La oreja apenas se deforma con esta técnica y en la mayoría de los casos, el problema se resuelve en un plazo de 7-10 días.

La dificultad radica en vendar correctamente al perro para que no se quite el vendaje ni le cause problemas y asegurarse de reemplazar el tubo a intervalos regulares, ya que cuando se llena hasta cierto nivel, la succión se ve afectada.

Corrección quirúrgica del otohematoma canino

En el caso del otohematoma, la cirugía suele ser el tratamiento más eficaz para tu perro. En este caso, la piel y el cartílago se vuelven a unir bastante bien. El mayor problema es que se requiere anestesia y la recuperación postoperatoria es más molesta para el perro.

La técnica quirúrgica varía según cada caso, pero siempre implica hacer una incisión quirúrgica en la piel que cubre el hematoma para drenar la sangre y eliminar los coágulos. La incisión se recomienda cuando el hematoma se vuelve crónico o es grande, ya que permite la evacuación más completa de la sangre y disminuye la tasa de reincidencia.

A continuación, se elimina el espacio muerto que queda, mediante sutura que promoverá la cicatrización, volviendo a unir el cartílago a la piel y ayudando a prevenir la formación de nuevos hematomas. En algunos casos, se coloca un drenaje quirúrgico para facilitar la eliminación de la sangre. Se utilizan muchos puntos para que no haya grandes zonas en las que la sangre pueda acumularse de nuevo.

Algunos veterinarios cosen botones a ambos lados de la oreja, para ejercer más presión y evitar esta acumulación de sangre. Por lo tanto, si ves algún perro con botones en su oreja, no creas que se trata de maltrato animal. Muy probablemente, haya sufrido un otohematoma. Estos botones se eliminan posteriormente, cuando la piel y el cartílago se unen.

El paso final consiste en vendar la oreja del perro contra la cabeza, para minimizar daños posteriores y promover la curación. Es posible que tu veterinario recomiende la utilización de un collar isabelino, para evitar que el perro se rasque.

Es importante también tratar la causa que origina el hematoma, sobre todo si se trata de una infección, una alergia o un cuerpo extraño.

Los tubos de drenaje se retiran después de 3 a 14 días. En algunos casos, puede haber uno o más orificios de drenaje que deben dejarse cicatrizar.

Si la oreja está completamente curada, lo puntos de sutura se retiran aproximadamente dos semanas después de haberse colocado, aunque en casos graves pueden dejarse más tiempo.

Si hay secreciones, el veterinario te recomendará un jabón de limpieza suave y los medicamentos pertinentes.

Tratamiento quirúrgico de un otohematoma pequeño

Si el hematoma que tiene tu perro en la oreja no presenta un coágulo grande, existe otra técnica quirúrgica, desarrollada por la doctora Tina Wolfe, del Centro Veterinario de Polonia, consistente en hacer pequeños agujeros escalonados a lo largo del hematoma en la superficie interna del colgajo de la oreja.

Para ello, se utiliza un punzón de biopsia de piel, de los que se utilizan para extraer pequeños círculos de tejido para enviar a analizar al laboratorio. Una vez drenado el hematoma, se hace una única puntada a través de cada uno de los pequeños agujeros, uniendo el cartílago con la piel.

Esta técnica es útil para hematomas recién formados, que son de naturaleza más suave y fluida y drenan fácilmente a través de estas incisiones, permitiendo un drenaje continuo del hematoma.

Se trata de un método con alto índice de éxito y buen resultado estético. No necesita vendas, aunque se recomienda un collar isabelino o algún medio de protección para evitar que el perro se rasque o sacuda la oreja.

Al igual que otras técnicas quirúrgicas, permiten una mejor unión del cartílago con la piel, disminuyendo el espacio para que se formen nuevos hematomas.

Tratamiento desarrollado en la Universidad Semmelweis de Budapest

Otra técnica quirúrgica para el tratamiento de los hematomas auriculares fue desarrollada por los doctores András Gyorffry y Attila Szijártó, de la Universidad Semmelweis de Budapest (Hungría). En este caso, el hematoma se abre con una incisión en el colgajo interno del pabellón, que corre perpendicular hasta la punta de la oreja. Las suturas absorbibles se colocan dentro del tejido de la oreja, uniendo el cartílago y el tejido subcutáneo pero sin penetrar en la piel. Una vez realizadas todas las suturas, los dos bordes de la incisión no se unen, sino que se deja un milímetro o dos de separación, para que el fluido continúe drenando desde dentro hacia afuera, hasta que la oreja se cure.

En más del 90% de los casos, los otohematomas se curaron sin dejar ninguna deformidad en la oreja y ninguno de ellos necesitó cirugía adicional o tuvo recurrencia.

Los únicos casos de oreja deforme se debieron a una infección bacteriana en un caso y a una mala alineación de los puntos de sutura en el otro, que hicieron que se arrugara.

Por tanto, se trata de un método con pocas complicaciones postoperatorias y altas tasas de curación.

¿La medicina holística es efectiva para tratar un otohematoma canino?

Como decíamos, los tratamientos homeopáticos pueden ayudar a eliminar los hematomas cuando son pequeños, pero si la sangre se coagula y el hematoma se endurece, o si es demasiado grande, necesitarás recurrir al drenaje y a un tratamiento quirúrgico.

¿Debo administrar esteroides a mi perro si tiene un hematoma?

Algunos expertos creen que los hematomas podrían deberse a una reacción alérgica y recetan esteroides para reducir la inflamación. Pero los estudios sobre la efectividad de los esteroides en el tratamiento del otohematoma no son concluyentes.

Otros veterinarios utilizan láser frío para reducir el hematoma y destruir las células inflamatorias.

¿Es cierto que pueden utilizarse sanguijuelas para tratar los otohematomas de los perros?

Estos chupasangres son unas auténticas máquinas de succión y se han utilizado durante siglos para drenar la sangre y disminuir dolores. Y siguen utilizándose en algunos casos, por ejemplo, en el tratamiento de otohematomas en los perros.

Las sanguijuelas tienen tres juegos de mandíbulas con unos 100 dientes cada una y al morder, liberan un anestésico natural, además de un vasodilatador que favorece el flujo sanguíneo durante su alimentación y otro compuesto anticoagulante. Aunque existe riesgo de reacción alérgica o infección, es poco frecuente.

La terapia con sanguijuelas se denomina hirudoterapia y no requiere anestesia, ya que, como hemos señalado, este anélido inyecta un producto químico anestesiante.

En el caso de los otohematomas tratados de esta manera, pueden tardar un mes en sanar completamente, pero el pabellón auricular suele tener un aspecto normal al final. Normalmente se utilizan dos o tres sanguijuelas en los otohematomas caninos y a veces se requieren dos tratamientos para drenar bien la sangre. Una vez retiradas las sanguijuelas, la herida puede continuar sangrando hasta 10 horas, lo que proporciona un drenaje activo muy beneficioso.

Conclusiones

  • Los otohematomas son acumulaciones de sangre que se producen en el pabellón auricular del perro.
  • Los otohematomas caninos suelen ser producidos cuando el perro se rasca o sacude violentamente la cabeza.
  • Es importante hallar la causa del otohematoma, que puede ser una infección o estar provocada por la presencia de un cuerpo extraño.
  • Aunque puede sufrirlos cualquier perro, se da con más frecuencia en aquellos que tienen orejas colgantes, así como los que presentan problemas de coagulación.
  • Existen diversos métodos para tratar los otohematomas caninos.
  • Los tratamientos homeopáticos pueden funcionar en caso de hematomas pequeños.
  • Si el hematoma es grande o persiste, es mejor recurrir al drenaje o a alguno de los procedimientos quirúrgicos existentes.
  • Algunas veces, los veterinarios cosen botones a la oreja del perro para presionar y evitar la formación de un nuevo hematoma.
  • Las sanguijuelas también pueden utilizarse para drenar la sangre de los otohematomas caninos.
  • Es importante que acudas al veterinario para aplicar el tratamiento más adecuado al otohematoma de tu perro.
  • Tras realizar el drenaje, es posible que tengas que seguir unas pautas para continuar drenando el hematoma en casa.
  • Puede ser recomendable utilizar un collar isabelino para evitar que el perro se rasque.

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