Cómo quitar el miedo a un perro maltratado

Adiestramiento del perroCuidados del Perro
Cómo quitar el miedo a un perro maltratado

Desgraciadamente, muchos perros son maltratados todos los días. El maltrato puede ir desde un trato abusivo físico y emocional hasta su utilización en peleas de perros o el abandono (descubre qué hacer si encuentras un perro abandonado). Este maltrato tiene un fuerte impacto psicológico en el perro, y puede resultar difícil hacer que recupere la confianza y comience una nueva vida, feliz y tranquila.

Si un perro sufre maltrato físico, es muy posible que presente cicatrices. Pero también encontrarás síntomas emocionales en un perro maltratado. Estos perros suelen mostrarse temerosos y desconfiados. También pueden presentar síntomas de ansiedad y tener un comportamiento impredecible, llegando incluso a ser agresivos.

El lenguaje corporal de un perro maltratado te envía señales de que se siente en peligro y necesita protegerse. Es importante que aprendas a interpretarlas para saber si el perro ha sido maltratado. Solo así podrás ayudarle a confiar nuevamente en la gente y hacer que pierda el miedo y comience a sentirse seguro.

Atención: este artículo contiene información de alto impacto emocional que puede afectar a las personas más sensibles.

¿Por qué hay gente que maltrata a los perros?

Realmente, una persona que maltrata a un perro maltrataría también a cualquier otro ser vivo que se encontrara en una posición más débil, incluidas otras personas. La crueldad con los animales es un síntoma de un desorden conductual en la persona que lo ejerce.

Diversos estudios han establecido que las personas que son crueles con los animales suelen mostrar conductas criminales. El maltrato a los animales comienza a considerarse como síntoma de una patología en la persona que lo ejerce y actualmente se ha reconocido un vínculo entre la crueldad animal y el maltrato a otras personas.

En el caso de los perros, se trata de unos animales que muestran una fuerte tendencia a complacer a su dueño, hasta el punto de tolerar el abuso y permanecer leales a él.

También se ha demostrado que los niños que crecen en hogares en los que se ejerce el maltrato a los animales suelen reprimir sus sentimientos de amabilidad hacia ellos y podrían llegar a ser maltratadores de animales en el futuro.

¿Cuáles son los efectos del maltrato en un perro?

Los efectos del abuso físico suelen ser más evidentes, ya que el perro muestra cicatrices y golpes, pero el abuso psicológico también presenta síntomas.

Los perros no tienen recuerdos episódicos y es posible que no recuerden eventos específicos. Por eso se muestran tan felices cuando te vas y regresas diez minutos después, como si llevara horas fuera de casa (incluso muchos perros tienen mucho miedo a quedarse solos en casa)

Sin embargo, se ha demostrado que los perros tienen memoria a largo plazo y pueden recordar eventos muy positivos y también muy negativos. Esto hace que si algo asusta a un perro, es posible que trate de evitarlo durante toda su vida (como los miedos a los cohetes, miedo a la oscuridad o cuando temen a otros perros)

Aún no se ha investigado suficientemente sobre la memoria de los animales como para saber si las impresiones tempranas y extremas mantienen su intensidad en el tiempo o si, por el contrario, se van desvaneciendo. Pero lo que sí sabemos es que a los perros que han sufrido maltrato, es posible que les resulte difícil de superar el sufrimiento, pero su gran capacidad de aprendizaje hace que esto sea posible, a base de dedicarles mucho tiempo y mediante un entrenamiento adecuado, lleno de cariño y paciencia.

No sabemos qué es lo que el perro recuerda del maltrato sufrido, pero sí encontramos evidencias de sus recuerdos en su comportamiento impredecible o disfuncional.

Los efectos emocionales del abuso son más duraderos que los físicos, por lo que el perro mostrará desconfianza, temor, retraimiento social, inactividad física o depresión, hasta que logre recuperar la confianza y se de cuenta de que está definitivamente a salvo.

Qué puedo hacer si mi perro ha sido maltratado

Si adoptas un perro que ha sido maltratado, tendrás que enseñarle que ahora se encuentra en un lugar seguro y que ya nadie abusará de él.

Los principales síntomas que presenta un perro maltratado están asociados a problemas de comportamiento que implican diferentes conductas extremas, como agresividad, miedo, ladridos persistentes, hiperactividad o, por el contrario, apatía y depresión, búsqueda constante de atención, ansiedad…

Un perro maltratado necesita que se atiendan sus necesidades de salud y un lugar seguro al que acudir cuando quiera estar solo.

Además, puedes hacer varias cosas para comenzar a ayudar a tu perro:

  • Establece un lugar para colocar su comida y rutinas de alimentación.
  • Protege a tu perro de los estímulos que le causan temor.
  • Háblale con voz tranquila y suave.
  • Introduce las nuevas situaciones de manera gradual, asegurándote de que el resultado es positivo.
  • Siéntate en una habitación con tu perro para que se sienta cómodo contigo.
  • Si tiene ansiedad por separación, organiza las cosas que tu perro puede hacer cuando no estás.
  • Satisface sus necesidades físicas de forma que esté sano.
  • Enséñale a aceptar la correa cuando salgáis de paseo.
Perro tumbado, mirando hacia arriba

¿Qué tipo de maltrato puede sufrir un perro?

Las principales formas de maltrato en los perros son la negligencia, el maltrato físico, el abuso sexual y el maltrato psicológico.

Trato negligente a los perros

La negligencia es básicamente un acto de omisión, que implica el suministro deficiente de alimentos, agua, refugio o atención médica al perro. Es una de las formas más frecuentes de maltrato animal. Los perros que viven en esta situación pueden estar solos o formar parte de un grupo más grande.

En algunas ocasiones, lo que comienza como un rescate legítimo de perros abandonados en la calle puede convertirse en una situación de acaparamiento, en la que la persona que los recoge no les proporciona los cuidados adecuados. Entre estos animales, unos estarán relativamente sanos y otros gravemente enfermos. Suelen estar en malas condiciones de higiene, con el pelo en mal estado y mal olor, y a menudo, el lugar en que se encuentra es insalubre.

Los signos típicos de negligencia son, entre otros, el pelo enmarañado, las uñas excesivamente largas, cuellos irritados, pelaje en mal estado o con caída de pelo, mala nutrición, aspecto demacrado, enfermedades dentales, problemas respiratorios, parásitos externos y enfermedades.

Maltrato físico a los perros

El maltrato físico puede adoptar muchas formas, entre ellas:

  • Traumatismos y heridas causados por el empleo de la fuerza bruta: patadas, puñetazos, lanzamiento de objetos, apuñalamiento…
  • Signos de asfixia: ahogamiento, aplastamiento, estrangulamiento, ahorcamiento.
  • Quemaduras: térmicas, químicas, por microondas, eléctricas.
  • Lesiones por proyectiles: por ejemplo, heridas de bala.

Las diversas maneras de infligir maltrato físico a un perro hacen que las señales puedan variar desde signos vagos de malestar hasta señales evidentes de traumatismo. En algunas ocasiones, se llega a matar al animal.

Las lesiones pueden aparecer en varios lugares del cuerpo del perro, y en diferentes etapas de curación. Acude al veterinario para que valore las heridas de tu perro y tome las medidas necesarias para mejorar su estado.

Puedes sospechar que el perro ha sufrido maltrato y sus lesiones no son causadas por un accidente cuando presenta múltiples fracturas en más de una zona de su cuerpo. A menudo, estas fracturas son transversales y presentan distintas fases de curación.

Abuso sexual a los perros

Cualquier especie animal puede ser víctima de abuso sexual y los perros no son una excepción. Los síntomas varían desde la ausencia de señales físicas hasta lesiones graves. En algunos casos se produce la muerte del animal.

Si el perro ha sufrido abuso sexual, pueden encontrarse restos de saliva o eyaculación alrededor de su vulva, prepucio, ano u otras zonas, y también en el pelo. Además, pueden observarse pequeñas lesiones o hemorragias en distintos orificios y en la cola, cuando se los sujeta con fuerza para que  no se muevan. También pueden sufrir hematomas en el abdomen ventral, debido a la sujeción.

A veces, se les sujeta con cintas, cuerdas o alambres, por las patas o el hocico, con lo que es posible encontrar restos de estos materiales o heridas en estos lugares. Si el animal ha sido drogado para que se esté quieto, podría detectarse su presencia mediante un análisis de sangre u orina.

Si sospechas que un perro pueda estar sufriendo abuso sexual, avisa inmediatamente a las autoridades (por ejemplo, al Seprona) y si has adoptado a un perro que pueda haber sido sometido a estos abusos, acude al veterinario para tratarlo adecuadamente y denuncia la situación.

Utilización del perro para peleas

Las heridas de los perros utilizados en peleas pueden ser diferentes de las producidas en una pelea espontánea entre dos perros. Pueden aparecer en varias fases de curación, desde heridas recientes hasta cicatrices.

No solo los Pit Bull o perros de razas consideradas como PPP son utilizados para pelea. Incluso los perros de raza pequeña pueden utilizarse en los entrenamientos de los perros que van a pelear, como sparring involuntarios, sufriendo heridas de diversa consideración, además del impacto emocional que esto supone.

Los perros de pelea no suelen recibir una atención médica regular, por lo que, además de las lesiones producidas en las peleas, pueden sufrir diversas enfermedades.

Maltrato psicológico a los perros

El maltrato a los perros puede no dejar señales físicas, pero siempre tiene graves consecuencias emocionales. Es importante que aprendas a reconocer los síntomas más frecuentes que indican que tu perro puede haber sufrido maltrato psicológico:

  • Conducta ante la comida. Es posible que tu perro muestre agresividad cuando se encuentran ante la comida. Podría ponerse a comer ansiosamente y con rapidez, colocar su cabeza sobre el tazón de comida y negarse a moverse cuando te acercas, negarse a abandonar su comida cuando le llamas, gruñir o incluso morder a cualquier persona que se acerque al tazón. Esto suele suceder cuando el perro ha sido alimentado de forma irregular y poco frecuente, por lo que ha pasado hambre. Al no saber cuando llegará su próxima comida, defiende su recurso con agresividad. Esta agresividad es peligrosa y una de las principales causas de mordeduras de los perros, por lo que debes comenzar a adiestrarlo para corregir la conducta. Acude a un adiestrador profesional si lo consideras necesario.
  • Ansiedad por separación. Este problema es frecuente en perros que han sido abandonados y reubicados, y se agrava con el número de mudanzas o abandonos. Por esta causa, cuando se queda solo, el perro puede presentar comportamientos destructivos, aullar o ladrar excesivamente, orinar o defecar en casa y presentar otro tipo de problemas conductuales. Tendrás que aplicar un método de adiestramiento orientado a resolver este problema.
  • Comportamiento antisocial. Generalmente, los perros maltratados no están bien socializados y muestran comportamientos tímidos y desconfiados. Pueden mostrarse excesivamente sumisos a causa del miedo o, por el contrario, mostrar un comportamiento agresivo. Su lenguaje corporal te dará señales de su miedo o agresividad. Tendrás que demostrarle que tú eres el más alto en la jerarquía y que no hay razón para tenerte miedo. Acude a un adiestrador profesional para corregir este comportamiento, ya que una actuación inadecuada podría empeorar la situación.
  • Miedo idiopático. Es posible que el perro presente algún tipo de miedo del que nunca llegues a conocer su causa. Estos miedos pueden desencadenarse por diferentes razones: ruidos, vibraciones, cambio de clima, una persona con una vestimenta en concreto o de un sexo determinado, etc. A menudo, estos miedos son debidos a que el perro ha sufrido algún tipo de maltrato emocional o ha tenido una vida inestable, en la que ha tenido que sufrir traslados, cambios de familia o rutinas diferentes, que le han provocado nerviosismo y algún tipo de miedo idiopático.

Cómo puedo ayudar a mi perro si ha sido maltratado.

Si tu perro ha sido maltratado, a partir de ahora su vida estará llena de felicidad, pero ambos tendréis que atravesar un proceso complicado. Tendrás que enseñar a tu perro que por fin se encuentra en un lugar en el que se le quiere, y él necesitará un tiempo para darse cuenta de que esto es así.

Debes tener clara la situación desde el principio, pues es posible que tu perro tenga miedo y no sepa cómo vivir en una casa. Probablemente se asuste con las personas, con el espacio exterior, con los ruidos de la casa, los niños…

Por ello, debes emplear técnicas de entrenamiento con refuerzos positivos, tratando a tu perro con suavidad y amabilidad.

No esperes que tu perro haga bien las cosas desde el principio y ten en cuenta que es posible que no necesite todas las técnicas que te vamos a proponer y que, incluso, podría necesitar otras para abordar los problemas que tiene que solucionar.

Es importante que aprendas a identificar sus miedos y problemas conductuales y que busques las técnicas de adiestramiento adecuadas. Acudir a un profesional puede ser una gran idea, ya que si no actúas correctamente, podrías agravar la situación.

Ante todo, ármate de paciencia, pues el cambio llevará tiempo. Pero al final, tendrás un gran compañero, fiel, agradecido y feliz.

La seguridad es muy importante

Tu perro ha sido maltratado, por lo que sus reacciones pueden ser desproporcionadas ante las diferentes situaciones que se le presenten. Es posible que muerda, trate de huir o adquiera un comportamiento destructivo.

Para no perder a tu perro, durante las primeras semanas o meses sácalo siempre con un arnés bien ajustado. Si puedes, ponle un collar con su nombre y tu teléfono, o una pegatina con estos datos en el arnés. Lleva a tu perro atado con una correa. Si tienes un arnés con anilla en el pecho y en la parte alta de la espalda, podrás atarlo por ambos lugares y controlar mejor su movimiento, enseñándole a caminar sin dar tirones. No dejes a tu perro suelto, ya que podría escaparse. Ten cuidado también para que no huya si dejas la puerta de casa o del coche abierta.

Permite que tu perro conozca las diferentes estancias de tu casa y proporciona un lugar cómodo y seguro para él. Una jaula abierta podría ser una buena idea para que se refugie allí si lo considera necesario.

Si vas a llevarlo en coche, no sueltes la correa de su arnés hasta que ates la del coche, y viceversa. Asegúrate de que tu perro no está suelto en ningún momento, hasta que se haya vuelto confiado y se adapte a su nueva familia.

Aunque tengas un jardín, no le dejes suelto al principio. Utiliza una cuerda larga para entrenarle y enseñarle a obedecer tus órdenes e ir alejándose progresivamente.

Es posible que tu perro intente morderte

Un perro que ha sido maltratado o que tiene miedo no siempre reacciona mordiendo, pero es una situación que puede producirse. Algunos perros se tumbarán o quedarán inmóviles si te acercas y se asustan, mientras que otros intentarán morder.

No te enfades con él. Da un paso atrás si te gruñe y observa la situación que genera la agresividad, para actuar de manera diferente la próxima vez. Si tienes que recoger a tu perro y este reacciona de manera agresiva, es una buena idea utilizar unos guantes de seguridad que te protejan de sus mordeduras (por ejemplo, unos guantes de soldadura), hasta que tu perro aprenda que no necesita morder.

También puedes envolverlo en una toalla para sujetarlo.

Si tu perro muerde o amenaza, no coloques tu cara junto a su cabeza, ni le beses o acaricies, ya que podría morderte. Es importante que aprenda a experimentar estas sensaciones gradualmente.

Ten mucha paciencia y no trates de acelerar el proceso de adaptación, para no dar pasos atrás que retrasen su avance.

Si hay otro perro en tu hogar, es posible que lo tome como modelo a seguir y aprenda de él

Ayuda a tu perro a adaptarse a su nuevo hogar

Permite que te observe mientras llenas su plato de alimento y colócalo en el suelo en el lugar establecido, para que aprenda a confiar en ti. Al principio, es posible que se muestre reacio a comer, sobre todo en tu presencia. Deja su comida y aléjate. Prueba a ofrecerle alguna golosina, como trozos de pollo o queso, para que se anime a acercarse y comer de tu mano. No le mires fijamente hasta que se sienta cómodo en tu presencia.

Si tienes otros animales en casa, preséntaselos a tu perro, pero al principio permítele tener un área segura y, si es necesario, mantenlos separados para evitar enfrentamientos.

Los perros que han sido abandonados o maltratados pueden tener miedo de las personas, pero suelen sentirse cómodos con otros perros y aprender de ellos, imitando su comportamiento y comenzando a sentirse más cómodos.

Comienza a entrenarlo cuando se habitúe a la rutina

Una vez que tu perro se haya instalado en tu casa y se habitúe a las rutinas de comer, dormir, salir a hacer sus necesidades e incluso jugar con otros perros, podrás empezar a trabajar todos los días con él para enseñarle todo lo que necesita aprender. Ahora comenzaréis a establecer un vínculo y divertiros juntos.

Dedica un tiempo todos los días para trabajar con tu perro, aunque solo sean unos minutos varias veces al día. De lo contrario, el adiestramiento resultará complicado.

Si observas un cambio repentino de comportamiento o hábitos, acude a tu veterinario.

Avanza al ritmo de tu perro, los progresos se irán produciendo gradualmente.

Conclusiones

  • Los perros maltratados sufren tanto física como emocionalmente y esta situación condiciona su comportamiento.
  • La crueldad contra los animales es síntoma de una patología, a menudo asociada a conductas criminales.
  • El maltrato tiene importantes consecuencias en el estado emocional de tu perro.
  • Si tu perro ha sido maltratado, tendrás que aprender a interactuar con él y enseñarle que se encuentra por fin en un lugar seguro.
  • Ármate de paciencia y avanza a su ritmo.
  • Acude a un adiestrador profesional en caso necesario, para aplicar las técnicas adecuadas de forma correcta.
  • El maltrato de un perro puede deberse a la negligencia y también ser físico, sexual o psicológico.
  • El maltrato de un perro no siempre presenta señales físicas, pero siempre tiene un importante impacto emocional.
  • Si crees que un perro está siendo maltratado, denuncia la situación, llamando al Seprona.

¿Te ha resultado útil este artículo?

Lamentamos que no te guste el artículo

¡Ayudanos a mejorar este artículo!

Cuéntanos como mejorar el artículo

Posts relacionados:

Contestar

Tu email no será publicado. Campos obligatorios marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

logo