Cómo acostumbrar a tu perro a estar solo

Adiestramiento del perro
Cómo acostumbrar a tu perro a estar solo

Si tu perro no está acostumbrado a quedarse solo en casa tendrás que enseñarle, ya que, inevitablemente, se producirán situaciones en las que tengas que dejarlo en casa para ir a trabajar, solucionar algún imprevisto o realizar alguna actividad o desplazamiento que no te permita ir acompañado del perro. En estos casos, si el perro no ha aprendido a quedarse solo en casa y tiene que hacerlo de repente, pueden aparecer problemas de comportamiento.

Además, tu perro podría desarrollar un cuadro de ansiedad por separación (recuerda que existen los chalecos antiansiedad para perros). Ten en cuenta que resulta mucho más sencillo prevenir la ansiedad por separación de tu perro que solucionarla una vez que se ha manifestado, por lo que es importante que aprendan a pasar tiempo solos desde el primer momento. Hay que acostumbrar a nuestro perro a estar en casa, y es uno de los puntos más importantes para tratar este problema.

Aquí, trataremos de establecer unas pautas para que tu perro aprenda a esperarte en casa sin causar problemas (recuerda nuestra guía para entretener a nuestro perros en casa) y sin sentir miedo al abandono. Para ello, comenzarás a entrenar a tu perro estando tú en casa y, progresivamente, te ausentarás durante períodos cada vez más largos.

¿Cómo puedo enseñar a mi perro a estar solo?

Tanto si tu perro sufre ansiedad por separación como si, simplemente, no ha aprendido a estar solo, es importante adiestrarle para que soporte la soledad. En realidad, todos los perros pueden mostrar ansiedad cuando se encuentran solos, ya que son animales gregarios y les gusta mantenerse cerca de los miembros de su manada. Sin embargo, los perros pueden aprender a estar solos durante períodos prolongados, sin aullar, ladrar o presentar un comportamiento destructivo durante tu ausencia.

Los perros jóvenes son difíciles de entretener, pero recuerda nuestra guía de juguetes para entretener a un cachorro en casa cuando no estamos.

Si tu perro no sabe estar solo y presenta este tipo de conductas, será necesario enseñarle mediante un entrenamiento progresivo, aumentando el tiempo de soledad gradualmente. Es importante que el perro asocie el entrenamiento con algo agradable, por lo que los refuerzos positivos serán un gran aliado.

Para perros que se quedan en casa puedes utilizar comedero automático o dispensador de pienso para perros durante tu ausencia.

No tengas prisa. Cada perro es diferente, por lo que tendrás que trabajar teniendo en cuenta el tiempo de adaptación que necesita tu perro. No todos tienen el mismo ritmo ni reaccionan de la misma manera, y no debes prolongar nunca el entrenamiento hasta convertirlo en algo angustioso para él.

Para que tu perro aprenda a estar solo, puedes seguir una serie de pasos:

  • Debes comenzar el entrenamiento antes de tener que ausentarte realmente. Tu objetivo es ir cambiando la rutina y aumentar el tiempo en que tu perro permanece solo sin mostrar signos de ansiedad.
  • Al principio no te irás de casa, sino que te ausentarás de la habitación en la que se encuentra tu perro. Previamente, anímale a quedarse tranquilamente a tu lado, en la cama o en un sofá. Cuando lo haga, levántate y sal de la habitación, diciéndole que te espere. Para ello, es imprescindible practicar primero las órdenes básicas (quieto, espera, túmbate…)
  • Recompensa a tu perro con caricias o con alguna golosina siempre que lo haga bien, es decir, cuando espere tu regreso tranquilo y no salga corriendo detrás de ti. El refuerzo positivo hará que tu perro aprenda con rapidez y convertirá el entrenamiento en algo agradable para él.
  • Vete aumentando el tiempo en que permaneces fuera de la habitación, así como la distancia, atendiendo a la reacción de tu perro. Si se mueve o va hacia ti, vuelve a llevarlo al sofá. No le recompenses, pero tampoco le castigues. Vuelve a la etapa anterior y continúa la progresión desde ese punto.
  • El siguiente paso será salir de casa. Hazlo con rapidez, sin despedirte del perro, ya que los momentos de despedida y llegada implican el desarrollo de una serie de emociones que hacen más difícil la separación. Lo mejor es que comiences a ignorar a tu perro unos quince minutos antes de irte y cuando te vayas, di algo así como “espera, ya vuelvo”. Sal de la casa, permanece fuera uno o dos minutos y regresa, ignorando a tu perro a la llegada, para que asocie tanto tu salida como tu regreso con acciones normales.
  • El regreso también es importante, porque al principio tu perro te recibirá con gran excitación. No le saludes con gran alegría, ya que será contraproducente. Lo mejor es que le ignores durante unos quince minutos, para que el perro no ladre ni muestre ansiedad a tu llegada. Al cabo de ese tiempo, recompensa su comportamiento tranquilo y comienza a comportarte como siempre lo haces.
  • Un paseo cuando regreses a casa puede ser una gran idea para pasar un rato juntos haciendo algo que le gusta a tu perro.
  • El primer día, repite este proceso varias veces, aumentando el tiempo en cada salida.
  • Si en algún momento tu perro muestra ansiedad a tu regreso, reduce el tiempo de ausencia a la mitad y vuelve a aumentarlo progresivamente cuando el comportamiento ansioso desaparezca. Ten en cuenta que necesitarás tiempo y paciencia para lograrlo, además de refuerzos positivos.
  • Cuando observes que tu perro tolera estas ausencias, comienza a variar el tiempo durante el cual permaneces fuera, para que no sea siempre el mismo. Es decir, haz una salida de treinta minutos, otra de dos minutos, la siguiente de una hora… Aproxímate a lo que sería un día normal, en el que entras y sales de casa durante espacios de tiempo diferentes. De esta manera, el perro se acostumbrará a ausencias de distinto tiempo y comenzará a contemplar tus salidas como algo normal.
  • Cuando tu perro tolere salidas de unos 45 minutos, la progresión se acelerará. Pronto llegará a tolerar ausencias de una hora, luego de dos. Poco a poco, podrás aumentar el tiempo, hasta que el perro sea capaz de esperarte tranquilo durante una jornada laboral.
  • Practica las órdenes de “sentado” o “tumbado” y utilízalas cuando tu perro se muestre excesivamente ansioso. No premies su ansiedad y no permitas que te siga continuamente a todas partes, ya que de lo contrario tendrás un perro excesivamente dependiente.
  • Si causa algún daño durante el entrenamiento o en alguna de tus ausencias, no le castigues. Continúa trabajando para eliminar las conductas destructivas y la ansiedad del perro.
  • Intenta dedicar al menos 30 minutos diarios al entrenamiento de tu perro. En unas semanas, comenzarás a notar la mejoría.
  • En caso necesario, considera la posibilidad de acudir a un adiestrador profesional.

¿Es adecuado utilizar una jaula en el entrenamiento?

El entrenamiento con jaula es muy efectivo para enseñar a tu perro a quedar solo en casa, ya que constituirá un espacio donde el perro se encontrará tranquilo. Una jaula es un área de confinamiento segura. Preparála de manera que resulte cómoda para tu perro. Por ejemplo, puedes introducir en ella su cojín o una manta, y alguno de sus juguetes preferidos.

Puedes hacer un parque para tu perro con jaulas plegables y que puede ser ideal para cuando se queda en casa solo.

Enseña a tu perro a utilizar la jaula, ya que con el tiempo la asociará con un lugar seguro y agradable, utilizándola cuando desea estar solo y tranquilo.

También puedes llevarla contigo en las vacaciones y utilizarla en el apartamento u hotel, ya que el perro dispondrá de su refugio habitual y le resultará más fácil permanecer solo si tienes que salir, disminuyendo la ansiedad que podría provocarle un sitio nuevo y desconocido. (tienes jaulas para tu maletero y jaulas plegables para cuando te vayas de viaje con tu mascota.)

Por otra parte, un abuso de la jaula puede provocar hiperactividad y patologías del comportamiento, además de ser poco ético utilizarla para privar al perro de contacto social y tiempo de juego. Por ello, debes utilizarla con moderación.

Una vez que el perro se acostumbre a utilizar la jaula por sí mismo, puedes dejarla abierta en casa, para que tu perro entre y salga cuando quiera. Para él será un lugar seguro en el que refugiarse cuando desee estar tranquilo.

¿Cómo puedo entrenar a mi perro para que utilice la jaula?

Para entrenar a tu perro en el uso de la jaula, puedes seguir una serie de pasos:

  • Comienza colocando la jaula en un lugar de la casa en el que te encuentres habitualmente. Introduce en ella su cojín o una manta y déjala abierta. No intentes que tu perro entre en ella. Permite que la descubra y explore tranquilamente.
  • Al cabo de un tiempo, colócate cerca de la jaula y llama a tu perro, con un tono de voz alegre. Anímale a entrar, utilizando la orden “jaula” y dejando caer dentro alguna golosina.
  • Si al principio se niega, no le obligues. Continúa introduciendo golosinas hasta que se decida a entrar. Ten en cuenta que este paso podría llevar unos minutos o varios días, dependiendo del perro.
  • Un juguete tipo Kong con mantequilla de cacahuete congelada dentro mantendrá a tu perro entretenido y tranquilo durante un buen rato. Además, asociará la jaula a un momento agradable.
  • También puedes colocar su plato de comida dentro para que el perro asocie la jaula con el momento de comer. Si no quiere entrar, pon el plato cerca de la jaula, para que tu perro se aproxime sin experimentar miedo o ansiedad. Cada vez que le des de comer, coloca el plato un poco más atrás en la jaula. Cuando ya entre sin miedo y coma tranquilamente dentro de la jaula, ciérrala mientras come y ábrela en cuanto termine.
  • Con cada comida sucesiva, deja la puerta cerrada unos minutos más, hasta que el perro permanezca dentro durante 10 minutos o más después de comer.
  • Si el perro llora en la jaula, puede ser que aún no la haya asociado con un lugar seguro y agradable o que le hayas dejado solo demasiado tiempo. No le dejes salir inmediatamente, para que no aprenda que el lloriqueo le abre la puerta. Lo que debes hacer es acortar el tiempo de jaula la próxima vez y volver a aumentarlo progresivamente, con calma.
  • Siempre que desees que el perro entre en la jaula, utiliza la orden específica para ello (por ejemplo, “jaula”) y anímale introduciendo una golosina. Cuando entre, cierra la puerta y siéntate cerca durante 5-10 minutos. A continuación, vete a otra habitación. Regresa al cabo de unos minutos, siéntate en silencio durante un corto espacio de tiempo y abre la jaula, dejando salir al perro. Repite este proceso varias veces al día, aumentando gradualmente el tiempo que permaneces fuera de su vista.
  • Según aumenta el período de permanencia en la jaula, acude periódicamente a controlar a tu perro. Si está tranquilo, recompénsalo con refuerzos positivos. No te muestres excesivamente feliz ni hagas grandes fiestas, porque lo que deseas es que tu perro no te eche de menos cuando te vayas.
  • Cuando el perro permanezca tranquilo en la jaula durante unos 30 minutos, podrás comenzar a dejarlo en ella cuando te ausentes durante breves períodos de tiempo, o dejarlo dormir allí por la noche. Esto podría llevar varios días o semanas.
  • Introduce a tu perro en la jaula mediante la orden establecida, unos minutos antes de salir. Recompénsale por entrar en ella y luego auséntate en silencio.
  • Cuando regreses a casa, no recompenses a tu perro si te recibe con gran excitación. Trata de mantener las llegadas a un nivel bajo, para evitar que aumente su ansiedad. Continúa encerrando a tu perro de vez en cuando mientras estás en casa, por períodos cortos de tiempo. Así no asociará la jaula al hecho de quedarse solo en casa.
  • El confinamiento en jaula debe ser algo temporal. Cuando el perro se sienta seguro aunque esté solo, puedes permitirle acceder a distintos lugares de tu casa. La jaula puede permanecer abierta por si el perro desea entrar en algún momento.
  • Ten paciencia. El entrenamiento puede durar varios meses y además, presentará altibajos, ya que los perros no aprenden de una manera constante.

El entrenamiento en jaula puede enseñar a tu perro a estar solo y si la cierras cuando te vas, puede evitar comportamientos destructivos, pero si tu perro intenta escapar podría herirse. Si tu perro sufre ansiedad por separación, el entrenamiento con la jaula podría no ser eficiente. En este caso, tendrás que aplicar técnicas de reacondicionamiento e insensibilización. Es posible que tengas que recurrir a un adiestrador profesional.

¿Es seguro dejar al perro solo en casa con un juguete?

Existen numerosos juguetes y artículos para que tu perro se mantenga entretenido mientras tú estás ausente. Juguetes mordedores, dispensadores de comida, juguetes interactivos para perros,..etc

No obstante, debes tener cuidado con los juguetes que dejas al alcance de tu perro, ya que no estarás presente para atender cualquier posible incidencia. Evita los objetos pequeños que tu perro pueda introducir completamente en la boca o los que pueda romper a mordiscos, ya que suponen un peligro de asfixia o de obstrucción intestinal. Busca siempre opciones seguras y retira cualquier juguete que comience a romperse.

Algunos perros se quedan más tranquilos cuando está la radio o la televisión puesta, o incluso algo de música ambiental. Por supuesto, no toda la música tiene el mismo efecto en tu perro.

Se ha demostrado que la música clásica a un volumen suave tranquiliza a los perros, mientras que el heavy metal puede aumentar su ansiedad. Escoge cuidadosamente la música que vas a poner y estudia su efecto en tu perro, para saber cómo reacciona a ella.

Los Mejores Juguetes Para Calmar A Los Perros Adolescentes Cuando Están Solos En Casa

Conclusiones

  • Es importante que tu perro aprenda a quedarse solo en casa.
  • Para enseñarle, tendrás que utilizar un entrenamiento progresivo, aumentando gradualmente el tiempo de ausencia.
  • Utiliza refuerzos positivos y no castigues al perro cuando lo haga mal o muestre un comportamiento destructivo.
  • Cada perro tiene su ritmo y debes respetarlo.
  • Este entrenamiento requiere tiempo y paciencia.
  • El entrenamiento con jaula puede ser efectivo para enseñar a tu perro a estar solo.
  • Ten cuidado con los juguetes que dejas a tu perro mientras estás ausente.
  • Si tu perro sufre ansiedad por separación, tendrás que tratar este problema.
  • En caso necesario, acude a un adiestrador profesional para que te ayude.

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