Todo sobre el Pekinés: cría, cuidado y adiestramiento

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Todo sobre el Pekinés: cría, cuidado y adiestramiento

El Pekinés (o Pequinés) fue criado durante siglos para hacer compañía a la familia imperial china. Este pequeño de actitud digna y prepotente continúa siendo muy apreciado como perro de compañía. Es un perro de raza toy, característico por su aire digno y su andar ondulante.

Se trata de un perro que se adapta con facilidad a diferentes circunstancias y puede convivir con casi todo el mundo.

De carácter testarudo y con una gran seguridad en sí mismo, el Pekinés establece un vínculo estrecho con su dueño. Tiene tendencia a ladrar y te avisará cuando se acerque algún extraño.

La historia del Pekinés

Cuenta la leyenda que un león se enamoró de un mono tití. Para poder casarse con él, le rogó a Buda que le redujera de tamaño, pero que le dejara conservar tanto su corazón como su carácter de león. Buda consintió y de la unión del león y el mono, nacieron los perros de Fu Lin, los perros león de China.

Realmente, el ADN del Pekinés lo confirma como una de las razas caninas más antiguas que existen.

De hecho, se cree que ya existía en China hace 2000 años, en la época de la dinastía Shu, donde era venerado como animal sagrado. Con el tiempo, el Pekinés se convirtió en un perro muy apreciado por príncipes y miembros de la familia imperial, hasta el punto de que solo ellos podían tener un pekinés y no se le permitía salir del palacio ni del país. Pero en 1860, durante la Segunda Guerra del Opio, las tropas británicas descubrieron esta raza, al encontrarse con cinco perros pekineses custodiando el cuerpo de su dueña, que se había suicidado antes de ser capturada. Por ello, se llevaron a los perros como premios de guerra y se los regalaron a la duquesa de Wellington, a los duques de Richmond y Gordon y a la reina Victoria.

En la China imperial, los pequineses que pesaban menos de dos kilos se denominaban pekineses miniatura o “perros manga“, porque eran transportados en los puños de las mangas de las túnicas que llevaban los miembros de la corte imperial.

En la década de 1890 continuaron sacándose pekineses de contrabando de China, aunque seguía siendo una raza rara. En 1894 se exhibió el primer pekinés en una exposición canina británica. En aquella época se conocía como Pug Chino o Spaniel Pekinés. En 1904 se creó un club de pekineses.

Su popularidad fue extendiéndose y el primer registro en el American Kennel Club (AKC) se realizó en 1906. Actualmente, ocupa el puesto 49 entre las 155 razas y variedades registradas por el AKC.

Características principales del Pekinés

  • Es un perro de tamaño pequeño, que mide entre 15 y 23 centímetros y pesa entre 3 y 6 kilos. Su esperanza de vida es de 12-15 años.
  • Tiene una inteligencia funcional y muestra un carácter independiente, individualista y terco.
  • No responde bien al adiestramiento y es posible que se ponga a la defensiva y muerda.
  • Es un perro de un solo dueño, con quien establece un vínculo estrecho.
  • Es un perro celoso y puede mostrarse agresivo con las personas que provocan sus celos.
  • Pueden ser perros muy cariñosos con la gente a la que quieren, pero no les gusta que les obliguen a hacer algo que no desean hacer. En estos casos, es posible que se muestren agresivos.
  • Aunque tolera a los niños pequeños, no le gustan los juegos bruscos y no dudará en defenderse si estos le molestan.
  • Su pelo requiere cuidado diario o semanal. Puede ser de cualquier color y con cualquier marca.
  • El Pekinés tiene un porte regio y digno.
  • Al ser un perro braquicéfalo, el Pekinés puede tener problemas de respiración.

Tiende a ladrar mucho y es muy difícil de educar. Pero como todo perro debe responder a unos cuantos comandos básicos, nuestro artículo sobre obediencia canina, o unas clases con un adiestrador profesional pueden serte de ayuda.

¿Cuál es la personalidad del Pekinés?

El Pekinés es un perro orgulloso y obstinado, pero se muestra cariñoso con su familia y puede ser un perro alegre y de buen carácter, protector de su gente.

Es temerario y tiende a ladrar demasiado. Como desconfía de los extraños, te avisará cuando se acerque alguien. Además, su carácter valiente e incluso agresivo hacen que, a pesar de su tamaño, se comporte como un auténtico perro guardián.

¿Cuál es el estándar de la raza?

El estándar de una raza es el conjunto de directrices que describe las características, temperamento y apariencia de una raza. Los criadores deben seguirlas en todo momento para evitar condiciones que perjudiquen la salud, bienestar o solidez de la raza. Según el American Kennel Club, las características principales que responden al estándar admitido para el Pekinés son las siguientes:

  • Aspecto general. El Pekinés es un perro bien equilibrado y compacto, de origen chino, con un frente pesado y un trasero más ligero. Tiene un temperamento independiente e individualista. Es un perro valiente, digno y atrevido, con una gran autoestima.
  • Tamaño y proporciones. El Pekinés es sorprendentemente pesado para su tamaño, ya que se trata de un perro compacto y musculoso. Todos los pesos son correctos, siempre que no superen los 6 kilos. Es ligeramente alargado y mide entre 15 y 23 centímetros.
  • Temperamento. La combinación de inteligencia y autoestima hacen del Pekinés un perro de buen carácter, obstinado y afectuoso con quien se gana su respeto.
  • Cabeza y cráneo. La cabeza es grande en comparación con el cuerpo. Visto de frente, el cráneo es ancho y profundo. La nariz es ancha, corta y negra. La zona superior de la cara se separa de la inferior por un pliegue de piel. El hocico es muy plano, ancho y bien rellenado bajo los ojos.
  • Ojos. Los ojos son negros y el blanco de los ojos no se ve cuando el perro mira de frente.
  • Orejas. Sus orejas tienen forma de corazón y son planas con relación a la cabeza. Debes aprender a lavar las orejas de tu perro.
  • Boca. La mandíbula inferior es ancha y se junta con los labios negros, que no se ven cuando cierra la boca. Cuida sus dientes con un cepillo adecuado y con pasta de dientes para perros apropiada.
  • Cuello. Muy corto y grueso.
  • Cuerpo. Compacto y bajo. Pesado en el frente, con un pecho amplio y sin protuberancia. Su cintura es estrecha y la línea superior recta. El tórax es ancho. Los cuartos delanteros son cortos, gruesos y de huesos pesados.
  • Patas. Las patas delanteras son anchas y moderadamente curvadas entre el esternón y el codo. Las traseras más cerradas y contribuyen a una marcha correcta. Los hombros se retiran hacia atrás y se ajustan suavemente al cuerpo. Los pies delanteros se giran ligeramente hacia fuera cuando se ponen de pie o en movimiento.
  • Cola. Ligeramente arqueada y se lleva bien sobre la espalda, sin pliegues ni rizos.
  • Pelaje. El pelaje es largo, de textura gruesa, recto y con melena en el cuello y la zona de los hombros, siendo más corto en el resto del cuerpo. Con pluma larga en los dedos, la parte posterior de los muslos y las patas, con un borde más largo en las orejas y la cola.
  • Color. La piel es de color negro, mientras que se admiten todos los colores y marcas de pelaje y se acepta igualmente una máscara negra o un rostro coloreado. Independientemente del color del pelaje, la piel expuesta del hocico, nariz y labios es negra.
  • Descalificaciones. Peso superior a 6 kilos. Cualquier desviación del estándar será penalizada en proporción directa al grado de la desviación.

La inteligencia del Pekinés

No todos los perros tienen el mismo tipo de inteligencia ni desempeñan el mismo tipo de funciones. Por ello, Stanley Coren, un conocido investigador en Neuropsicología y estudioso del comportamiento canino y su vínculo con el ser humano, ha establecido una clasificación de las diferentes razas, en la cual el Pekinés aparece como una raza de inteligencia funcional, con un nivel de obediencia bajo.

Estos perros se consideran prácticamente imposibles de adiestrar. Necesita entre 30 y 40 repeticiones para entender una orden y unas 100 repeticiones de un ejercicio antes de obtener un resultado fiable. Su respuesta es lenta y desigual, y una vez enseñada una orden, tendrás que practicarla con frecuencia, ya que si no dejará de obedecer.

Reacciona convenientemente a una orden con una frecuencia menor del 25% y a menudo dan la espalda a su dueño, ignorando sus órdenes o desafiando su liderazgo. Además, cuando obedece, lo hace de manera insegura y lenta, a veces a disgusto.

Si quieres un perro que te obedezca, esta no es la raza adecuada para ti, ya que te frustrarás mucho.

¿Cuáles son los problemas de salud más frecuentes en el Pekinés?

El Pekinés es un perro muy saludable, pero al igual que otras razas, muestra propensión a algunas enfermedades. Las más frecuentes son:

Luxación rotuliana

Es un problema muy frecuente en los perros pequeños y se produce cuando la rótula, el fémur y la tibia no están bien alineados, provocando cojera al perro. Con el tiempo, puede provocar artritis (recuerda que tienes piensos específicos para el problema de la artritis en los perros.)

Hay cuatro grados de luxación rotuliana, que van desde el grado I, una luxación ocasional que causa cojera temporal, hasta el grado IV, en el que la luxación es grave y la rótula no puede realinearse manualmente. El perro presentará las patas arqueadas y podría requerir una intervención quirúrgica.

Síndrome del perro braquicéfalo

Al ser un perro braquicéfalo, el Pekinés suele tener problemas respiratorios. Su anatomía presenta un paladar blando alargado y fosas nasales estrechas, además de una tráquea demasiado pequeña. Por ello, el perro resopla, tose y hace ruido al respirar, pudiendo sufrir arcadas, desmayos y colapsos. Además tiene poca tolerancia al calor, porque el jadeo provoca más hinchazón y estrechamiento de las vías respiratorias.

Paladar hendido

El paladar del Pekinés puede presentar una hendidura que puede afectar tanto al paladar blando como al duro y si afecta al labio se denomina labio leporino. El único tratamiento es la cirugía, aunque no todos los perros la requieren. Los perros braquicéfalos presentan predisposición a esta afección.

Cataratas

Se trata de una opacidad en el cristalino del ojo, que dificulta la visión del perro. Sus ojos tienen un aspecto nebuloso.

Criptorquidia

Es una condición en la que uno o ambos testículos no descienden. Es frecuente en los perros pequeños y pueden degenerar en un cáncer si no se extirpan. El tratamiento recomendado es la castración.

Distiquiasis

En algunas ocasiones, el Pekinés presenta una fila adicional de pestañas, denominada distiquia, que crece en la glándula sebácea del ojo del perro y sobresale a lo largo del borde del párpado. Se trata quirúrgicamente.

Cilios ectópicos

Es una anomalía en el crecimiento de las pestañas, en la que las pestañas adicionales crecen a través del párpado hacia el interior, causando irritaciones y úlceras corneales. El tratamiento consiste en la administración de antibióticos para las úlceras y la extirpación quirúrgica de los folículos correspondientes.

Entropión

Puede afectar a uno o a ambos ojos y se produce cuando el párpado se enrolla hacia adentro, irritando o lesionando el globo ocular.

Queratoconjuntivitis sicca o síndrome del ojo seco

Cuando los ojos no producen suficientes lágrimas para mantenerse húmedos, se produce esta afección, que puede controlarse con medicación y cuidados especiales.

Atrofia retiniana progresiva

Se trata de un trastorno ocular degenerativo que acaba provocando ceguera al perro y se debe a la pérdida de fotorreceptores en la parte posterior del ojo.

Dermatitis de pliegues

Es una infección cutánea que se produce en los pliegues de la piel cuando hay roces o se acumula humedad. Es frecuente en el Pekinés, ya que presenta pliegues en algunas zonas de su piel. Los síntomas más frecuentes son enrojecimiento, llagas y mal olor y su tratamiento varía en función de la zona afectada.

Hidrocefalia

El líquido cefalorraquídeo se acumula a causa de un defecto congénito, una obstrucción o un traumatismo perinatal, ejerciendo presión sobre el cerebro. Si no se trata, causará la muerte del perro. Requiere una intervención quirúrgica, en la que se elimina la obstrucción o se inserta una derivación.

Enfermedad de la válvula mitral

Es una afección en la que la válvula mitral del corazón provoca un reflujo de sangre hacia la aurícula izquierda, disminuyendo su eficiencia en el bombeo de la sangre. El Pekinés está genéticamente predispuesto a sufrir esta enfermedad.

Síndrome de queratopatía por exposición

Se trata de una inflamación de la córnea frecuente en perros con exposición ocular. Puede deberse a varios factores, como:

  • Exoftalmos (protusión del globo ocular)
  • Macroblefaron (gran apertura del párpado)
  • Lagoftalmos (incapacidad para cerrar completamente el párpado)

Debido a estas causas, el perro no puede parpadear correctamente ni evaporar sus lágrimas con facilidad. Puede derivar en úlceras corneales y en pigmentación de la córnea, con los consiguientes problemas de visión. Los síntomas más frecuentes son ojos enrojecidos, aumento de las lágrimas y molestias en los ojos. El tratamiento consiste en varias cirugías, aunque hay sustitutos de las lágrimas como tratamiento temporal.

Enfermedad del disco intervertebral

La médula espinal está rodeada por la columna vertebral y entre los huesos de la columna hay discos intervertebrales, que funcionan como amortiguadores y permiten el movimiento normal de las vértebras. Estos discos tienen una capa exterior fibrosa y una interior gelatinosa.

La enfermedad del disco intervertebral se produce cuando la capa interior gelatinosa sobresale en el canal espinal y presiona contra la médula espinal. La compresión puede ser ligera, causando dolor de cuello o espalda, o grave, provocando pérdida de sensibilidad, parálisis y falta de control de los intestinos o la vejiga.

Los daños pueden ser irreversibles y el tratamiento depende de la localización, gravedad y otros factores que valorará tu veterinario.

¿Mi Pekinés necesita cuidados especiales?

  • Espacio. El Pekinés es un perro de interior. Disfrutará paseando contigo y correteará feliz por la casa. Al ser braquicéfalo, es sensible al calor y no debe vivir en el exterior.

Le gusta correr y jugar, pero necesitarás una zona vallada, ya que puede escaparse mientras explora. Una valla invisible puede ser una opción plausible si no quieres limitar físicamente el territorio en torno a tu casa.

  • Entrenamiento. El Pekinés es un perro testarudo y difícil de adiestrar. No responde adecuadamente a los métodos de adiestramiento. Utiliza refuerzos positivos, pero hazte a la idea de que se trata de un perro al que le gusta tomar sus propias decisiones, por lo que tendrás que persuadirlo para que te haga caso.
  • Alimentación. Alimenta a tu Pekinés con productos de alta calidad. Es recomendable que haga dos comidas al día y que limites las golosinas. Consulta a tu veterinario para asegurarte tanto de la cantidad de comida que necesita como de que su dieta es saludable. Controla su peso (un pienso light o comederos lentos para perros obtienen muy buenas valoraciones de gran parte de los clientes).
  • Cuidado del pelo. El pelo del Pekinés requiere un cepillado semanal con un cepillo de cerdas o un peine de muda. Es importante que rocíes primero el pelo con agua, para evitar que se rompa. Cepilla hasta la piel, para eliminar el pelo muerto. Continúa rociando el pelo mientras lo vas cepillando. Utiliza un peine metálico en el plumaje y los flecos de las patas, orejas y cola, ya que se enredan con facilidad. De hecho, sería conveniente que cepillaras estas zonas a diario. Recorta el pelo de las patas para evitar la formación de alfombras, así como que se enreden objetos extraños en él. (Echa un ojo a nuestra lista de mesas de aseo y peluquería para perros, harán de esta rutina un momento agradable y cómodo tanto para ti como para tu mascota).
  • Cuidado de la cara. Limpia la cara y el contorno de los ojos de tu Pekinés a diario, con un algodón húmedo (las toallitas higiénicas para perros respetan el ph natural de estos y facilitan mucho la limpieza, con resultados rápidos y eficaces). Asegúrate de mantener los pliegues de su piel limpios y secos, para evitar la proliferación de hongos y bacterias y evitar las infecciones.
  • Baño. Baña a tu Pekinés una o dos veces al mes, según sea necesario, con un champú específico para perros. (Puede que te interese una bañera de plástico para tu perro pequeño).
  • Higiene dental. Para prevenir las enfermedades periodontales, lo mejor es cepillar los dientes del Pekinés a diario o, al menos, una vez a la semana (utiliza un cepillo para dientes de perros y una pasta de dientes apropiada para perros).
  • Uñas. Recorta las uñas de tu Pekinés cada dos o tres semanas. Si chasquean en el suelo, es que están demasiado largas. Acude a tu veterinario para que te enseñe a hacerlo (recuerda utilizar un cortauñas para perros) o llévalo para que te lo haga él o un peluquero canino profesional.
  • Comprueba el estado de salud de tu Pekinés. Comprueba las patas de tu Pekinés con frecuencia y mira dentro de su boca y orejas. Si observas algún indicio de problema en general, como llagas, sarpullidos, enrojecimiento o sensibilidad de la piel, inflamaciones, problemas en la nariz, boca y ojos, etc., acude a tu veterinario. Los ojos del Pekinés deben estar claros, sin enrojecimientos ni secreciones. Asimismo, los oídos deben oler bien y no presentar demasiada cera o suciedad.

¿Cómo se lleva el Pekinés con los niños y con otros animales?

El Pekinés no es un buen compañero para los niños más pequeños, ya que no tolera bien los juegos bruscos y se defenderá en caso de que estos le molesten. Es importante que los niños aprendan a interactuar con el perro (este y de otras razas), para interpretar correctamente sus señales y evitar problemas. En caso de que tengas niños pequeños, no los dejes solos con el perro y enséñales a no molestarlo.

Tampoco suelen llevarse bien con otros animales. En cuanto a los perros, prefieren la compañía de otros pekineses y les llevará mucho tiempo acostumbrarse a otros animales que haya en el hogar. Sin embargo, pueden llegar a convertirse en buenos amigos de otros perros. Si tienes algún perro de raza mediana o grande, supervisa sus interacciones, ya que el pekinés podría salir herido en un juego demasiado enérgico.

El Pekinés requiere una socialización temprana para aprender a tolerar a otras personas, animales, sonidos y experiencias diversas.

La cría de la raza Pekinés

Si has decidido adoptar un Pekinés, estarás dando una nueva oportunidad a un adorable perrito que necesita un hogar y una familia que le proporciones cuidados y cariño. La adopción siempre es una buena opción para proporcionar a un perro abandonado una nueva vida, feliz y con gente que le quiera.

Si quieres comprar uno, es preferible no acudir a una tienda de mascotas y buscar un criador profesional y responsable. Estos criadores tratan de mantener el buen estado de la raza y te garantizan que el perro ha pasado todas las revisiones necesarias, además de estar en perfectas condiciones sanitarias. También debe poner a tu disposición la documentación que muestra que sus padres han sido autorizados para la cría, con el fin de prevenir los problemas genéticos asociados a esta raza.

No dudes en informarte acerca del temperamento del perro, su estado de salud y los problemas que puede sufrir. Un criador profesional podrá orientarte y aconsejarte acerca de si se trata del perro adecuado para ti.

Investiga previamente sobre la raza, para tener información acerca de sus características, revisa las instalaciones del criador y verifica que los animales no se encuentran en condiciones insalubres y desconfía si no quiere responder a tus preguntas.

Tu veterinario también puede remitirte a un criador de confianza donde poder adquirir un cachorro sano.

Conclusiones

  • El Pekinés es una de las razas de perros más antiguas que existen.
  • Los británicos la descubrieron durante la II Guerra del Opio y se llevaron algunos ejemplares con ellos.
  • Es un perro independiente, individualista y testarudo.
  • El Pekinés es un perro ladrador.
  • El adiestramiento del Pekinés es muy complicado y siempre tenderá a hacer lo que desea.
  • Puede mostrarse agresivo con quien se oponga a sus deseos.
  • Es un perro de un solo dueño y desconfía de los extraños.
  • En la clasificación de Stanley Coren aparece como un perro de inteligencia funcional y con un nivel de obediencia bajo.
  • El Pekinés es un perro sano, pero tiene propensión a algunas enfermedades que debes conocer para prestar atención a sus síntomas.

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