Cuidados del Perro

Mi perro tiene miedo a la oscuridad

Perro con miedo a la oscuridad

Lo primero que debemos tener claro es que el miedo no es una enfermedad, sino una respuesta a un problema (que deberemos identificar). Se trata de la reacción de un individuo ante una situación desconocida o que pueda suponer una amenaza para él.

Tu perro puede mostrar aprensión al entrar en lugares oscuros, cerrados o desconocidos. Sin embargo, no es muy frecuente que un perro sufra un miedo real a la oscuridad, ya que puede ver mucho mejor que nosotros en ella. Además de disponer de muchos más receptores de luminosidad que nosotros, el perro cuenta con una capa de células reflectantes que refleja los rayos de luz, aumentando aún más la recepción. Habrás observado que le brillan los ojos cuando se encuentra en lugares oscuros… Esta es la causa.

Por tanto, el miedo de un perro a la oscuridad es una respuesta condicionada a alguna situación vivida en el pasado. Si tu amigo experimenta ansiedad o reacciones que puedas asociar al miedo cuando se encuentra en un lugar oscuro, deberás buscar las causas reales que originan dicha reacción con el fin de atajar el problema.

La química del miedo

El miedo es una emoción primaria destinada a preservar la vida de un individuo frente a los diversos peligros que pueden atenazarle. Su aparición se inicia en el cerebro reptiliano, que es el que regula los mecanismos de supervivencia, así como en el sistema límbico, que es quien controla las emociones y el instinto de conservación.

Se han realizado diversos estudios para identificar los biomarcadores relacionados con la ansiedad y el miedo, con el objetivo de mejorar las terapias y tratamientos en los individuos que lo sufren. Así, se ha descubierto que los sentimientos de miedo y ansiedad responden a la aparición de la adrenalina y del neurotransmisor epinefrina. Ambas sustancias químicas provocan la formación de cortisol, hormona que aumenta la presión sanguínea y el azúcar en sangre y suprime el sistema inmunitario.

Con todo ello, se produce una elevación importante del nivel de energía del individuo, tu perro en este caso. Esta es la manera en que su cuerpo se prepara para poder reaccionar ante una situación de amenaza o peligro.

En este proceso también interviene la oxitocina, que mantendrá latente la mencionada sensación de miedo, permitiendo al individuo actuar frente al peligro.
Además, se ha detectado un aumento significativo de glutamina plasmática y glutamina y-glutamil. Las alteraciones en el metabolismo de la glutamina en seres humanos están asociadas a diversos trastornos psiquiátricos. Esto nos indica que dichas alteraciones pueden desencadenarse en situaciones de estrés psicológico. En el caso de los perros, funciona de manera similar.

El perro detecta cuándo tienes miedo y puede reaccionar con patrones de ansiedad

Diversas investigaciones demuestran que los perros son capaces de modificar sus conductas en respuesta a las actitudes de una persona. Dicho de otra manera, son capaces de reconocer nuestras emociones y actuar en consecuencia.

Es decir, tu perro percibe rápidamente cuándo tienes miedo o ansiedad. Esto puede conducirlo a adoptar una actitud defensiva, incluso agresiva, si lo ve necesario.

Si temes a la oscuridad, tu perro podría asociar determinados lugares oscuros en los que percibe tu emoción, con algo desagradable o inseguro y desarrollar un estado de ansiedad, manifestando conductas asociadas al miedo que pueden incluso desembocar en una fobia.

¿Y cómo sabe mi perro que tengo miedo?

Cuando tenemos miedo, emitimos varias señales físicas y químicas: nuestro corazón late de modo acelerado, las pupilas se nos dilatan y se nos eriza el pelo. Podemos sentir escalofríos y sudar. A nivel químico, emitimos una serie de hormonas, feromonas y otras sustancias químicas, que el perro es capaz de oler, provocando una alteración en su conducta.

El miedo es una reacción natural que prepara a tu perro para actuar ante la amenaza.

Sentir miedo, en principio, no es algo malo. Es la manera en que el cuerpo se prepara, manteniéndose en estado de alerta y bloqueando las respuestas de dolor, con el fin de facilitar el proceso de huida o ataque. También, en algunos casos, el perro podrá adoptar una actitud de sumisión ante la amenaza.

No debes olvidar que, cuando se establece una relación de miedo con una situación determinada, ésta tiende a repetirse automáticamente. Por ello, es importante que actúes para eliminar los miedos adquiridos de tu perro. Y para lograrlo, es imprescindible que comprendas su lenguaje corporal y descubras la causa real que origina el miedo a la oscuridad (o a otras circunstancias), con el fin de establecer un programa adecuado de tratamiento.

El miedo puede ser, por tanto, una conducta aprendida que no responda a una respuesta emocional de supervivencia. En algunos casos, una actitud de indiferencia ante la situación podría resolverlo, sobre todo cuando tal reacción no ha sido aún fijada por el animal. En otros, habrá que trabajar con técnicas de desensibilización y anulación de la conducta problemática.

Ten en cuenta que distinguir una respuesta de miedo real de una conducta aprendida puede requerir la presencia de un experto en la materia, ya que el miedo es una respuesta adaptativa compleja y podríamos ocasionar un bloqueo emocional a nuestro perro si no trabajamos de manera adecuada.

Los perros de perrera y los cachorros pequeños suelen sufrir más miedos

Los cachorros separados prematuramente de su madre y los perros que han pasado muchos meses en una perrera, encerrados en jaulas o aislados del exterior, tienen tendencia a desarrollar miedos diversos, lo que se conoce como Síndrome de Privación Sensorial. El miedo a la oscuridad podría ser uno de ellos. Es probable que estos perros desarrollen problemas de conducta, que deberán ser tratados adecuadamente.

La nictofobia, o miedo a la oscuridad, de un perro

La nictofobia se define como una fobia o miedo irracional a la noche o la oscuridad. Tu perro podría sufrirla, pero a menudo se trata de una conducta aprendida que se puede resolver.

  • Si tu perro evita quedarse solo en zonas oscuras o presenta síntomas de ansiedad ante tales situaciones, puede estar sufriendo ansiedad por separación. Este problema de comportamiento se reproduce con bastante frecuencia en cachorros y perros ancianos, aunque también lo sufren algunos perros adultos. No olvides que son animales que viven en manada, por lo que permanecer alejados de ella, incluso durante breves períodos, puede resultarles insoportable. La ansiedad les llevará a mordisquear los muebles, orinar o defecar en el suelo o alfombras, ladrar excesivamente o incluso destrozar cosas. Tendrás que someter a tu perro a un proceso de modificación de esta conducta para lograr que se acostumbre a pasar momentos de soledad. Practica dejándolo a solas durante espacios cortos que irás alargando progresivamente. No dudes en solicitar ayuda profesional si te ves incapaz de resolver el problema.
  • Si observas que tu perro tropieza a menudo y se golpea contra paredes y obstáculos, podría sufrir un déficit visual que desencadenara el miedo a la oscuridad. Es importante que acudas a tu veterinario para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.
  • Los cachorros y los perros senior son más vulnerables y pueden desarrollar miedo a la oscuridad. Prueba a dejar puntos de luz por la casa para que se sientan más seguros.

Si tu perro sufre miedo o ansiedad, acude a tu veterinario, un adiestrador profesional o un etólogo. Ellos podrán ayudarte a establecer un diagnóstico y a modificar su conducta, eliminando o controlando el miedo.

Consejos para eliminar el miedo de tu perro

  • Busca una conducta tranquilizante que favorezca la desensibilización. Por ejemplo, muestra indiferencia ante el supuesto problema.
  • Trabaja una exposición controlada al estímulo. Prepara una conducta alternativa que permita una salida al miedo. Esto se consigue con técnicas de condicionamiento. Se trata de que tu perro asocie lo que le da miedo con algo agradable para él.
  • No dudes en buscar la ayuda de un profesional si lo crees necesario, ya que la solución de este problema es lenta y podrías provocar un bloqueo emocional en tu amigo.

Conclusiones

  • El miedo real a la oscuridad es extraño en un perro. Seguramente se trate de una conducta aprendida y condicionada por otros problemas que deberás localizar.
  • El perro puede detectar tus sensaciones de inseguridad y miedo y desarrollar un estado de ansiedad o incluso fobia ante situaciones similares.
  • Los cachorros y los perros senior, al ser más vulnerables, desarrollan fácilmente trastornos de ansiedad.
  • Los perros de perrera pueden presentar ansiedad por separación, así como miedos diversos.
  • La nictofobia, o miedo a la oscuridad, puede deberse a un trastorno de ansiedad.
  • Comprueba si tu perro puede tener problemas de visión.
  • Consulta a tu veterinario o considera la ayuda de un adiestrador profesional o etólogo para determinar la causa del miedo y corregir esta actitud
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