Adiestramiento del perro

Trucos para que mi perro no muerda

Perro que muerde el dedo de su amo mientras juega

Muchas veces los perros muerden porque sus dueños juegan con ellos permitiéndoles hacerlo desde cachorros. Esto genera una conducta que puede terminar con problemas de agresión. Los perros luchan continuamente por la jerarquía y debes demostrar siempre que tú eres el líder de la manada.

No deberías permitir que tu perro muerda y es posible educarlo para que no lo haga. ¿Quieres saber como hacerlo? Sigue leyendo…

¿Por qué muerden los perros?

La etapa infantil de cualquier especie es importante en el aprendizaje de las conductas. Cuando es cachorro, el perro aprende a relacionarse con el mundo. Es importante que pase su primera etapa con su madre y hermanos, ya que el comportamiento que aprenderá será fundamental en su vida posterior. Una madre equilibrada facilita al cachorro las claves para el aprendizaje de las normas sociales y su integración en el grupo de manera natural. Resulta muy interesante observar a una madre con sus cachorros y actuar de manera similar.

Por ejemplo, una madre no permitirá a un cachorro quitarle su comida. En cambio, jamás le impedirá explorar. Así, es importante que tú no le dejes robar tu comida, pero si jugando tira tu móvil y lo rompe, es antinatural castigarle porque no lo entenderá. Si el cachorro se excede en su exploración, la madre le coge del cuello y lo lleva a un lugar seguro. Es lo que tú deberías hacer. Tener tus cosas en lugar seguro y cuando tu cachorro no esté en el lugar adecuado, cogerlo como haría su madre y llevarlo a otro lugar.

Los cachorros necesitan mordisquear objetos para desarrollar los dientes y las encías. Así, a medida que se desarrollan, aprenden a morder. Cuando están en una manada, son los adultos los que les enseñan a no hacerlo, reprendiéndolos. Tú debes hacer lo mismo. Ahora eres el líder de su manada y debes enseñarle lo que debe y no debe hacer.

Es importante que proporciones a tu cachorro algún objeto para que mordisquee y satisfaga su necesidad. Asegúrate de que sea un juguete adecuado para él, que no contenga productos tóxicos y sea de tamaño adecuado para evitar que se ahogue. Cada vez que muerda otra cosa, dile NO de manera firme, quítale lo que está mordiendo y dale su juguete. Deberás repetir el proceso varias veces, hasta que lo aprenda.

También puedes emplear un gruñido, como haría otro perro adulto. Tu cachorro entenderá el mensaje rápidamente. No le grites, porque lo interpretará como ladridos de ansiedad y empeorarás el problema.

Foto de un cachorro jugando con su madre

Si observas a los perros cuando juegan, cuando uno se lanza sobre otro, éste emite aullidos cortos. El perro entiende que su acción es dolorosa y frena. Así, si te muerde la mano, puedes emitir varios aullidos cortos. El cachorro prestará atención y frenará la mordida. Dale entonces su objeto mordedor y prémiale. Debe aprender que es ese objeto y no otra cosa lo que debe mordisquear.

Hablarles en su idioma es una buena manera de establecer una comunicación efectiva. Por eso, aunque al principio pueda parecerte raro, verás que los gruñidos y aullidos cortos son muy adecuados para que el perro frene cuando está realizando una acción incorrecta o que puede resultar dolorosa.

En caso de que no deje de morder, para el juego y sujétalo firmemente por el pecho, sin hacerle daño. También puedes agarrar al cachorro por la parte de atrás del cuello. Es lo que hace su madre cuando le enseña que una conducta es inapropiada. Inmovilízale unos segundos, diciendo “no” con voz grave. Cuando el cachorro se relaje, suéltalo.

Recuerda que el proceso de aprendizaje lleva un tiempo. Poco a poco, observarás que tu perro comienza a entender las órdenes y señales. Premia siempre su buen comportamiento con chuches o con caricias y cariño. Si eres constante, tu cachorro aprenderá rápidamente.

Enseña a tus hijos a relacionarse con tu perro

Es importante que enseñes a tus hijos como se comunican los perros para que se entiendan, y se beneficien de su compañía como demuestran algunos estudios. Qué es lo que les molesta o incomoda y cuando quieren que les dejes tranquilos. Que no se asusten cuando un perro se acerque corriendo a ellos, ya que el perro los considerará una presa y correrá tras ellos, y que sepan reaccionar de manera adecuada.

Asimismo, no dejes a tu perro solo con niños, más si son desconocidos, porque todo perro es susceptible de morder en algún momento, aunque hay algunas razas muy indicadas para los niños. Aprende que comportamientos son normales en el perro y cuáles son problemas de conducta que debes resolver (puedes aprender a adiestrar a tu perro con algún libro de estos)

Cómo eliminar la agresividad de un perro

La agresividad de un perro puede obedecer a distintas causas y es importante establecerlas antes de actuar, ya que la manera de tratar el problema es diferente.

La agresividad entre dos perros machos suele obedecer a las reglas de jerarquía. Deberás ver cuál es el macho dominante y dar prevalencia al acceso a recursos, incluyendo tus caricias, a ese animal, para ofrecérselo al más sumiso en segundo lugar. Así, ayudarás a establecer la jerarquía. Si se pelean, deberías tener la autoridad suficiente para impedirlo. Deja a los perros separados durante tu ausencia.

En el caso de dos hembras, esta agresividad también obedece a cuestiones de jerarquía, aunque el comportamiento es diferente del de los machos, pudiendo incluso aparentar docilidad en tu presencia. Mantenlas separadas en tu ausencia.

La agresividad hacia las personas también es consecuencia de las relaciones jerárquicas que se establecen en su sociedad. En el caso de mostrarse agresivo con un miembro de la familia, es porque está ganando jerarquía frente a él. Los perros siempre intentan acceder puestos y de vez en cuando hay que demostrarles que están por debajo. Si el problema se consolida, será mucho más difícil ponerle remedio.

Es importante que la persona afectada inicie acciones que muestren su dominancia. Por ejemplo,:

  • Adiestramiento en obediencia. Es bueno que para demostrar tu superioridad en jerarquía, inicies un adiestramiento en obediencia con tu perro. Desde ofrecerle comida hasta exigírsela en condiciones difíciles, graduando la dominancia para no entrar en conflicto con él y que sepa que el dominante es la persona que le está adiestrando.
  • Los dominantes pasan por delante de los sumisos. No dejes nunca que tu perro entre en casa antes que tú. Hazle sentarse fuera y esperar a que le des permiso para pasar. Si entra, sácalo fuera. Puedes levantar al perro por el pellejo y la grupa. Es una acción que impresiona al perro y le hace sentir tu dominancia. También puedes arrastrarle cogido del cuello (o levantarle cogiéndole por él si puedes en peso). Es lo que haría su madre y le deja claro que la autoridad es tuya. Cuando los perros luchan por la dominancia, tienden a arrastrarse cogidos del cuello. Se trata de una manera natural de hacerlo que entenderán inmediatamente.
  • Asimismo, si se sube a tu cama y es dominante, debe dormir a los pies y no a la cabecera. No dudes en bajarlo si se muestra agresivo.
  • No permitas jamás que se ponga sobre ti como si te estuviera montando. Es una actitud de dominancia.
  • No superes nunca el umbral de tolerancia del perro. Realiza estas acciones de manera progresiva para ir recuperando el control sin un enfrentamiento directo. Si lo consideras necesario, acude a un adiestrador profesional para que te ayude a modificar su conducta de manera adecuada.

Conclusiones

  • Los cachorros mordisquean las cosas para desarrollar los dientes y las encías.
  • Cuando un perro muerde, también puede estar mostrando su dominancia.
  • Es interesante actuar en consecuencia de manera natural. Observa cómo actúan entre ellos e imita las pautas de conducta.
  • Proporciona a tu cachorro objetos adecuados para que los muerda y ofréceselos cada vez que muerda algo inadecuado.
  • No le permitas morderte la mano. Lo que parece un juego acabará siendo un problema.
  • Cuando te muerda lanza dos o tres aullidos cortos. Entenderá el mensaje de dolor.
  • Cuando frene su conducta, prémiale.
  • Tendrás que repetir el proceso varias veces hasta que lo asimile.
  • Si no cesa la mordida, sujeta a tu cachorro firmemente por el cuello o agárrale de la parte trasera del cuello, como haría su madre.
  • Enseña a tus hijos a relacionarse con el perro y no los dejes nunca solos, principalmente si hay gente que no es de la familia. Recuerda que eres el líder de la manada y debes resolver los conflictos.
  • La agresividad tiene diferente tratamiento según sus causas.
  • La agresividad debida a la lucha por la jerarquía se resuelve devolviendo al perro a su lugar en la escala. No permitas nunca que se alcance un nivel jerárquico superior al tuyo.
  • Demuéstrale siempre que tú eres el dominante. Los perros luchan continuamente por ganar jerarquía. Puedes arrastrarle cogido del cuello, es lo que hacen entre ellos.
  • Ante cualquier duda o problema, acude a un adiestrador profesional.

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