Mi perro entró en contacto con la oruga procesionaria. ¿Qué hago?

Cuidados del Perro
Foto de la oruga procesionaria moviendose por el suelo en busca de un lugar nuevo

Seguramente habrás oído hablar de la oruga procesionaria u oruga del pino. Se encuentra en los pinares, aunque también puede vivir en cedros y abetos y es una bonita oruga, recubierta de pelo, que camina en hilera en compañía de otros ejemplares (por eso se le denomina procesionaria). Es mejor que no te acerques, ya que se trata de un animal muy peligroso para tu perro, capaz de producirle incluso la muerte por simple contacto.

En primavera, abandona el nido y parte en hilera con otros ejemplares, en busca de nuevos árboles que invadir. Además, son muy ligeras y el aire puede desplazarlas, con el consiguiente peligro. Son muy tóxicas para el ser humano y también para los perros.

Qué son las orugas procesionarias

La oruga procesionaria (Thaumetopea pityocampa) es un lepidóptero defoliador que abunda en los pinares. Se trata de una oruga cubierta de pelos urticantes que desprenden al sentirse amenazadas o tocarlas y se desplazan por el aire. Estos pelos contienen thaumatopina, una sustancia tóxica que provoca reacciones alérgicas e irritación en oídos, nariz y garganta.

Tiene un desarrollo de tipo holometabólico, es decir, su ciclo biológico pasa por las fases de huevo (embrión), larva (oruga), pupa e imago (mariposa).

Las mariposas se aparean en verano. Tienen hábitos nocturnos, para evitar a las aves diurnas, que son sus mayores depredadores, y ponen sus huevos en los pinos, en unas características estructuras blancas con forma de espiral alrededor de las acículas (agujas).

A los 30-40 días nacen las larvas, generalmente hacia septiembre-octubre, pasando por cinco estados larvarios que duran hasta 8 ó 9 meses, dependiendo de la temperatura. Las larvas se alimentan de las acículas de los pinos, provocando su defoliación o caída.

Las orugas tienen un comportamiento social y gregario, estableciendo relación de cooperación con sus compañeras de puesta. Desarrollan toda su vida larvaria en el mismo árbol, que únicamente abandonan para hacer la procesión de pupa o para buscar otro pino si han consumido todas las acículas del árbol en que se encuentran.

Los pelos urticantes se desarrollan en el tercer estado larvario. Además, en esta época construyen unos densos bolsones en los árboles, para pasar el invierno. Pasan en ellos el día y salen para alimentarse al atardecer.

Al finalizar el estado larvario, las orugas se vuelven muy voraces y acaban con las acículas, lo que las hace bajar de los árboles en fila para salir en busca de otro árbol del que alimentarse. Esto sucede al final del invierno, cuando comienza a aumentar la temperatura. Por ello, la época del año más peligrosa es la primavera, generalmente entre marzo y mayo, ya que es entonces cuando descienden de los árboles y nuestros perros pueden verlas caminando por el suelo o intentando subir a un árbol. Si intentan olerla o cogerla con la boca, o simplemente la tocan, la oruga desprende sus pelos y el perro se intoxica.

El movimiento en hilera lo utilizan para proteger sus cabezas de sus depredadores, los pájaros. La procesión la inicia siempre una hembra, que busca un emplazamiento de temperatura idónea para enterrarse y pasar a la fase de pupa o crisálida.

Las crisálidas eclosionan en el verano. Las mariposas viven uno o dos días, durante los cuales ponen sus huevos en los pinos, iniciando nuevamente el ciclo.

Por qué las procesionarias son peligrosas para los perros

Foto de la bolsa en la que se encuentran las orugas de la procesionaria en los pinos

Las hileras de procesionaria llaman mucho la atención de los perros, que suelen acercarse a olfatearlas y cogerlas con la boca. Esto hace que las orugas desprendan los pelos con la toxina, lo que les provoca una irritación similar a una picadura. La gravedad depende del número de pelos que hayan entrado en contacto con el perro.

Estos pelos son muy ligeros y pueden quedar en suspensión en el aire, afectando a nuestro perro aunque no toque las orugas. Esta es otra razón para mantenerse lejos de ellas.

Además de irritación y reacciones alérgicas, puede producirse inflamación en la zona de la cabeza y la boca, llegando a producir asfixia en poco tiempo.

El perro se rascará mucho y observarás la zona afectada enrojecida. Posiblemente jadee y saque la lengua fuera debido a la inflamación. Se mostrará excitado y es posible que pierda el apetito y vomite.

Qué puedo hacer si mi perro toca una oruga procesionaria del pino

Foto de un veterinario poniendo una inyección de corticoides a un perro que ha entrado en contacto con la procesionaria

  1. Lo primero que debes hacer si tu perro ha entrado en contacto con la procesionaria es lavar muy bien la zona afectada con agua templada, con el fin de neutralizar el efecto de la toxina. Si es necesario, retira antes la procesionaria con cuidado y sin tocarla, utilizando guantes o pinzas. No frotes o manipules las posibles heridas, ya que puedes hacer que las toxinas se extiendan por el cuerpo del perro.
  2. A continuación, es primordial acudir cuanto antes al veterinario, que administrará corticoides para tratar la inflamación. La inflamación de la lengua puede hacer que el perro muera asfixiado y, dependiendo de la gravedad, es posible que la zona afectada sufra una necrosis, debiendo ser amputada.
  3. Si vives en zonas de alto riesgo, es una buena idea hablar con tu veterinario para que te proporcione inyecciones de Urbason y te enseñe como aplicarlas. No es un tratamiento definitivo, pero ayudarán hasta que llegues con tu perro al veterinario.

Qué época del año es más peligrosa para encontrarse con la procesionaria

La época del año más peligrosa es la primavera, entre marzo y mayo, que es cuando bajan de los pinos y forman las hileras. Pero como depende de la temperatura, es conveniente tener cuidado durante los meses de calor y mantenerse alejados de los pinares.

Avisa a tu Ayuntamiento si observas procesionaria en la zona, para que puedan acudir a fumigar y eliminar el peligro.

Otras orugas peligrosas

En general, los animales pequeños tienen colores terrosos para camuflarse de sus depredadores, o tratan de confundirse o mimetizarse con el entorno. Por lo tanto, una regla que siempre deberías seguir es la siguiente: si alguno de estos animales es muy vistoso y llama la atención por su belleza, sean orugas, ranas, arañas o cualquier otra especie, seguramente será peligrosa o tóxica. No tienen necesidad de camuflarse porque poseen toxinas eficaces contra sus depredadores. Por tanto, lo mejor es alejarse y no tocarlas.

Conclusiones

  • La oruga procesionaria del pino es muy peligrosa para humanos y perros.
  • Tiene unos pelos urticantes que contienen una sustancia tóxica denominada taumatopeína.
  • Tras el invierno, cuando comienza el calor, bajan de los pinos y se mueven en hilera.
  • Esto llama la atención de los perros, que pueden tocarlas haciendo que las orugas desprendan sus pelos urticantes.
  • El perro afectado puede sufrir graves inflamaciones, llegando a necrosar las zonas afectadas o incluso a asfixiarse debido a la inflamación.
  • Es necesario lavar abundantemente la zona afectada con agua templada y acudir rápidamente al veterinario.
  • En caso de vivir en zonas de alto riesgo, puede ser interesante llevar una inyección de Urbason por si acaso.
  • Como regla general, mantén a tu perro alejado de orugas, insectos, anfibios, batracios o reptiles demasiado vistosos. Seguramente son venenosos.

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