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Consejos para estar con tu perro en la playa

Foto de un perro en la playa disfrutando de sol y del mar sobre una pasarela de madera

A todos nos encanta disfrutar con nuestro perro en la playa. Sin embargo, debemos tener en cuenta una serie de cuestiones para que nuestra estancia allí no tenga consecuencias de salud para nuestro perro ni económicas para nosotros. Un agradable día corriendo en la playa y entre las olas puede terminar mal si no consideramos estos aspectos.

La playa aporta muchísimos beneficios a los perros. Al llegar, se encuentran con un espacio inmenso dónde correr, nadar y agotar sus energías. Además, podemos entrenar con ellos practicando tanto las órdenes básicas como un montón de juegos que le entusiasmarán.

Pero, al llegar el verano, muchas de nuestras opciones se cierran, debido a la afluencia masiva de personas. Es conveniente saber dónde podemos ir y dónde no.

Lo que dice la Ley acerca de los perros y las playas

Las playas españolas están protegidas por la Ley de Costas, que vela por la conservación del litoral, que no hace en ningún momento referencia explícita al acceso o prohibición de los perros en las playas, delegando a las Comunidades Autónomas determinadas competencias. Sin embargo, en ningún caso otorgan potestad legislativa para prohibir o denegar el acceso de los perros a las playas. Puedes consultar nuestro listado de playas que admiten perros en España para evitar sorpresas o también nuestra selección de las 10 mejores playas para perros de España.

Si lo prefieres, también tienes toda las información de playas para perros en este mapa.

Aún así, hay municipios que prohiben el paso de las mascotas durante todo el año o durante la época estival, estableciendo multas de hasta 3000€ en algunos lugares. Por ello, es recomendable echar un vistazo a las Ordenanzas Municipales o preguntar en la Administración Local correspondiente, si no queremos enfrentarnos a una sanción económica. Por ello, es recomendable:

  • Informarse acerca de la normativa de acceso vigente para las playas a las que quieres ir: cada núcleo urbano aprueba sus ordenanzas y establece las sanciones por incumplirlas.
  • Si la playa se encuentra en un entorno natural protegido, conviene contactar también con la delegación provincial de Medio Ambiente.
  • Busca los carteles: algunas localidades prohiben el acceso de los perros a la playa durante todo el año, pero suelen señalizarlo.
  • Las sanciones pueden ir desde 90€ hasta 3000€. Si crees que puedes recurrirlas, es recomendable que consultes a un abogado de la zona. Ellos sabrán informarte.
  • En caso de acceder con tu perro a una playa, no olvides llevar su documentación.
  • Infórmate acerca de si deben ir atados y de la longitud de la correa. Asimismo, puede ser que te exijan llevarlo con bozal o dentro de unos horarios restringidos. Como norma general, los perros no pueden ir sueltos en espacios públicos. Si la playa no tiene afluencia de gente, puedes soltarlo, bajo tu responsabilidad y manteniéndolo controlado.
  • respetuoso con el resto de usuarios y con el medio ambiente. Recoge los excrementos y tíralos al contenedor adecuado, lleva a tu perro controlado para que no moleste a otros usuarios y cuida el entorno.
  • Existen listados de playas que se renuevan anualmente con la relación de las mismas en que está permitido llevar a nuestros perros. Consúltalas para evitar malos tragos.

Puedo ir a la playa con mi perro. ¿Debemos tomar alguna precaución?

  • Lo primero que debes hacer es informarte del tipo de playa y sus condiciones: si es de piedra o arena, si hay conchas o desechos que puedan herirle, si hay medusas, corrientes fuertes de agua, etc. Ten mucho cuidado si hay pescadores. Algunos dejan restos de cebo enganchados a los anzuelos, lo que constituye un peligro que puede llegar a ser letal para tu perro.
  • Échale protección solar. Sí, existen protectores solares específicos para perros. Es importante sobre todo si tienen poco pelo o muy claro, y también para zonas más expuestas como la nariz, cara interna de las orejas y barriga. Echa la protección poco a poco para que se absorba antes de que la lama.
  • Cuidado con los golpes de calor. Evita las horas centrales del día y ten siempre disponible agua dulce y acceso a una zona sombreada. Debemos estar atentos, porque si están divirtiéndose, se olvidarán tanto del calor como del cansancio. Los perros braquicéfalos son más propensos a los golpes de calor.
  • Protege sus almohadillas. Si la arena quema, es conveniente utilizar una crema especial para las almohadillas e intentar que el perro se meta en el agua con frecuencia.
  • Zona de baño segura. Es mejor que sea una zona de poca profundidad y sin corrientes. A menudo olvidamos que el mar, aunque divertido, no está exento de peligros, que se evitan con un poco de precaución. Son toneladas de agua que pueden arrastrarte tanto a tí como a tu perro. Aunque sepa nadar, si se lo lleva la corriente, es posible que no pueda vencerla.
  • Báñale con agua dulce tan pronto como sea posible, para eliminar los restos de sal y arena. Revisa también sus orejas para asegurarte de que no quedan restos de arena y están bien secas. Si observas que sacude frecuentemente la cabeza y se rasca los oídos, acude al veterinario. Es posible que haya contraído una otitis.

A mi perro le encanta bañarse

Por lo general, tu perro disfrutará muchísimo de un día en la playa. Te encantará verlo corriendo entre las olas, pegando saltos y nadando. Si tomas algunas precauciones, ambos tendréis un día inolvidable:

  • Algunos perros se tiran al agua sin pensar, otros tienen miedo al principio. Si el tuyo es de los segundos, es posible que supere poco a poco esta aprensión si jugamos con él y comprueba que la actividad no encierra ningún peligro. Si aún así, a tu perro no le gusta el agua, refréscalo de vez en cuando echándole agua por encima.
  • Los perros saben nadar de forma instintiva. Algunos se lo pasan increíblemente bien dentro del agua. Permanece atento y cerca por si se cansa y tienes que ayudarlo a salir. No olvides que el mar es peligroso, las mareas y corrientes pueden jugarte una mala pasada. Si no eres de la zona y no conoces la playa, infórmate acerca de esta circunstancia. Pregunta a algún local sobre las zonas de baño más seguras y no ignores las advertencias de peligro. En las playas de mayor afluencia, se advierte del estado del mar con banderas.
  • Algunos pescadores dejan sus anzuelos tirados, lo que constituye un peligro para tu amigo, que puede clavárselo en una pata o tragárselo. Esto puede suceder en cualquier punto de la playa, pero es especialmente frecuente en zonas rocosas. Si tu perro se ha tragado o clavado un anzuelo, no tires de él.
  • Para extraer un anzuelo con la punta de presa visible, corta con unas tenazas la varilla lo más cerca posible de la punta de presa y extrae el anzuelo en dos piezas. Si dicha punta se encuentra empotrada en el labio, busca la orientación de la punta y empuja en la dirección adecuada hasta que aparezca, cortándolo a continuación como indicamos. Luego tendrás que tratar la herida de manera adecuada. No intentes extraer un anzuelo empotrado en la lengua o que se ha tragado el perro sujeto al sedal. Llévalo inmediatamente al veterinario.
  • En las zonas rocosas hay también erizos de mar cuyas espinas puede clavarse el perro. Extráelas con cuidado para no romperlas, tirando de raíz con unas pinzas. Si no sabes hacerlo, llévalo al veterinario.
  • Además, existe un pez, que en el Norte llamamos pez escorpión, también conocido como pez araña, que se entierra en la arena dejando sus espinas de la aleta dorsal en la superficie. El perro, al igual que tú, puede clavárselas. Resulta muy doloroso.
  • También deberás tener cuidado con la arena. Si le gusta jugar con ella, es posible que trague demasiada o le entre por la nariz, pudiendo llegar al punto de requerir atención veterinaria. Además, si tu perro tiene heridas o la piel irritada, es mejor que no vayas a la playa hasta que se cure, ya que la arena puede empeorar la situación.

Conclusiones

  • La playa aporta muchos beneficios a nuestro perro.
  • Consulta la normativa vigente en las Ordenanzas Municipales para evitar sanciones.
  • Si crees que puedes recurrir una multa, consulta previamente a un abogado de la zona. Ellos sabrán informarte bien al respecto.
  • Lleva siempre la documentación de tu perro.
  • Infórmate acerca del tipo de playa y sus condiciones. Cuidado con las mareas y corrientes.
  • Evita los golpes de calor y cuida sus almohadillas.
  • Busca zonas de baño seguras.
  • Cuidado con los anzuelos, especialmente en zonas rocosas.
  • Evita que se clave espinas de erizos de mar o conchas rotas. Cuidado también con los peces escorpión.
  • Si se clava un anzuelo y no sabes o no puedes extraérselo, acude inmediatamente a un veterinario.
  • Cuidado con la arena, especialmente si tu perro tiene heridas o la piel irritada.
  • Al llegar a casa, báñalo con agua dulce y sécale bien la parte interior de las orejas.

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