Cuidados del Perro

Qué es el garrotillo en los perros y cómo curarlo

Perro tosiendo, uno de los posibles síntomas del garrotillo

El garrotillo o traqueobronquitis se conoce popularmente como Tos Perruna o Tos de las Perreras. Es una enfermedad común en perros de todas las edades. Se trata de una enfermedad infecciosa cuyo síntoma principal es una tos profunda, seca y áspera, que empeora con el ejercicio o la excitación. No se transmite a las personas pero es muy contagiosa entre los perros, por lo que es importante conocerla para saber cómo actuar.

La tos es un reflejo iniciado por la irritación del tracto respiratorio. Al toser, se secan las mucosas y se irritan los conductos respiratorios, lo que provoca aún más tos. En el caso del garrotillo, pueden producirse náuseas y al principio podemos pensar que el perro tiene algún cuerpo extraño atascado en su garganta.

En casa sólo debemos tratar los tipos de tos de menor importancia y breve duración. Si se presenta respiración fatigosa, secreción ocular o nasal, arcadas o expectoraciones, es recomendable acudir al veterinario.

Qué es el garrotillo

El garrotillo, o tos de las perreras, es una traqueobronquitis aguda que puede deberse a diferentes virus y bacterias, ya sea de forma aislada o combinados. Tiende a propagarse con rapidez, especialmente entre ejemplares albergados en residencias caninas o perreras, de ahí su nombre popular de “tos de las perreras”.

Los organismos más frecuentes que la provocan son:

  • Virus Parainfluenza canino.
  • Bacteria Bordetella bronquiséptica.
  • Adenovirus CAV-1 y CAV-2.
  • Herpesvirus canino.
  • Moquillo canino.
  • Microplasma.

Su síntoma más característico es una tos seca y áspera, conocida vulgarmente como “tos perruna”. Se trata de una tos improductiva que puede acompañarse de náuseas y arcadas. Salvo la tos, el perro se mantiene vigoroso y alerta, tiene buen apetito y una temperatura normal. En la mayoría de los casos se trata de una enfermedad leve que no requiere más que reposo y ambiente tranquilo y dura entre una y dos semanas.

Sin embargo, el garrotillo puede complicarse con neumonía bacteriana secundaria (sobre todo en perros con bronquitis, obstrucción de la tráquea o con enfermedades que disminuyan su resistencia a las infecciones).

En el caso de los cachorros, puede ir acompañada de congestión nasal, necesitando cuidados frecuentes para ablandar las secreciones espesas, mejorar la respiración y prevenir la neumonía.

Los antitusígenos sólo deben emplearse durante cortos períodos, ya que aunque reducen la frecuencia y gravedad de la tos, no tratan la afección causante y su abuso puede retrasar el diagnóstico y tratamiento. Además, deben evitarse en caso de infecciones bacterianas o cuando hay flemas. Es mejor acudir al veterinario, que sabrá establecer un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Una forma grave de traqueobronquitis que puede derivar en neumonía se caracteriza por fiebre leve fluctuante, pérdida de apetito y depresión. Esta situación presenta una tos húmeda productiva, secreción nasal, intolerancia al ejercicio, estornudos y respiración acelerada. En tal caso, acude a tu veterinario, ya que seguramente tu perro necesitará hospitalización.

Tratamiento del garrotillo

El garrotillo o tos de las perreras debe ser tratado por un veterinario. Aísla a los perros para prevenir la propagación de la enfermedad y mantén el lugar caliente, seco y bien ventilado. Es beneficioso humidificar. Para ello, son más adecuados los humidificadores (aire húmidificado frío) que los vaporizadores (aire caliente), ya que hay menos probabilidades de aumentar la temperatura ambiente.

Es beneficioso el ejercicio físico moderado realizado diariamente, ya que ayuda al drenaje bronquial. Debes evitar los esfuerzos excesivos, por lo que evitarás llevar al perro suelto.

Generalmente, esta enfermedad se trata con antibióticos.

En caso de traqueobronquitis grave o neumonía, se requiere hospitalización y tratamiento intensivo con antibióticos y otros fármacos.

Cómo prevenir el garrotillo o tos perruna

Las vacunas contra el virus parainfluenza canino y el CAV-2 disminuyen la prevalencia y gravedad de esta tos. A veces, es beneficiosa la administración de una vacuna contra la Bordetella.

Qué pasa si el garrotillo deriva en bronquitis

Siempre que la tos persista más de dos meses, debe considerarse la posibilidad de una bronquitis crónica, caracterizada por una inflamación del interior de los bronquios. En la mayoría de los casos, se desconoce la causa por la que se contrae esta enfermedad, que a veces se ve precedida por garrotillo o tos de las perreras.

La bronquitis crónica se caracteriza por una tos áspera y seca que puede, o no, ser productiva. Los accesos de tos se desencadenan con el ejercicio y la excitación y pueden ir acompañados de arcadas, náuseas y expectoración de saliva espumosa. El perro mantiene su apetito y su peso.

Si no se trata, puede complicarse por acumulación de mucosidad infectada y pus en los bronquios y bronquiolos, o por un enfisema (agrandamiento de los alveolos pulmonares), enfermedades no reversibles que pueden convertirse en enfermedades crónicas. También puede ser que haya una infección bacteriana secundaria que requerirá la administración de antibióticos.

Es importante acudir al veterinario para que efectúe un diagnóstico y tratamiento adecuados. Generalmente el perro responderá al tratamiento con una recuperación adecuada, mientras que en algunos casos, requerirán ajustes frecuentes en la medicación.

Qué pasa si el garrotillo se complica en una neumonía

La neumonía es poco frecuente en perros adultos sanos, aunque los perros con bronquitis crónica o una tos perruna no tratada pueden sufrir una neumonía bacteriana.

Los síntomas de la neumonía son tos, fiebre, apatía, respiración acelerada, taquicardia y posiblemente secreción nasal espesa, con mucosidad. La tos es húmeda y borboteante, lo que indica presencia de líquido en los pulmones.

Se requiere tratamiento veterinario urgente. No administrar antitusígenos, ya que la tos limpia las vías respiratorias y facilita la respiración. La neumonía bacteriana responde bien a los antibióticos.

Conclusiones

  • El garrotillo se denomina médicamente “traqueobronquitis aguda”.
  • Popularmente se le conoce como tos perruna o de las perreras.
  • No se transmite a las personas pero es muy contagiosa entre los perros.
  • Puede ser causado por diferentes virus o bacterias.
  • Se caracteriza por una tos improductiva seca y áspera.
  • La tos puede ir acompañada de náuseas y arcadas.
  • Hay que tener cuidado con los antitusígenos, ya que no tratan la afección y pueden retrasar el diagnóstico.
  • El perro se mantiene generalmente contento y sin pérdida de apetito.
  • Es importante acudir al veterinario y tratarla adecuadamente para que no se complique.
  • Un garrotillo mal curado puede derivar en bronquitis, la cual puede derivar en enfermedades crónicas si no es tratada adecuadamente.
  • También puede derivar en una neumonía, la cual requiere tratamiento veterinario urgente.
  • Acude al veterinario cuanto antes para administrar el tratamiento adecuado y evitar que se presenten complicaciones.
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