Cuidados del Perro

A mi perro le suena el estómago y tiembla. ¿Es grave?

Foto de un perro en el suelo porque le suena la barriga

A mi perro le suena el estómago y tiembla. No parece encontrarse bien y yo no sé qué le pasa. Estoy preocupado. ¿Puede ser grave?

Los perros también sufren problemas de gases. Además, el olor resulta muy desagradable. La causa más probable es la ingesta de aire al engullir la comida. También producen gases determinados alimentos fermentables, como las coles o las judías. La digestión incompleta de hidratos de carbono produce un exceso de gas que el perro debe eliminar. Normalmente se soluciona con una dieta adecuada y movimiento, para ayudar al intestino a eliminar los agentes que le producen la flatulencia.

Por otro lado, los temblores son síntoma de incomodidad abdominal o dolor y puede ser síntoma de algo más grave. Así que, si observas que tiene un acceso de flatulencia acompañado de temblores, pérdida de apetito o que tu perro tiene diarrea, deberías acudir a tu veterinario, ya que podría tener una inflamación intestinal.

Lo más habitual es que se deba a aire en el estómago

No es extraño que un perro engulla su comida con voracidad, especialmente si hay otro perro cerca o es algo que le gusta mucho. Esto hará que, junto con la comida, introduzca grandes cantidades de aire que luego expulsará en forma de flatulencia.

También se produce si consume alimentos fermentables, como los de la familia de las coles, las judías o la soja.

A menudo, la flatulencia lleva asociados algunos síntomas de mala absorción. La mala absorción se produce cuando el perro no digiere bien los alimentos. En estos casos, la flatulencia se asocia a la digestión incompleta de los hidratos de carbono.

El tratamiento es sencillo: suminístrale una dieta baja en fibra y muy digerible. Evita darle sobras de comida y en lugar de una grande, dale tres comidas pequeñas, con el fin de evitar que engulla y trague aire. Si con esto no se soluciona, consulta a tu veterinario, él te indicará la dieta más adecuada y los pasos a seguir.

La flatulencia podría deberse también a otras causas. Por ello, si comprueba si va a acompañada de temblores (indicativos de molestias o dolor), dolor abdominal, pérdida de apetito o diarrea. En ese caso, lleva a tu amigo al veterinario, ya que pueden ser síntoma de problemas de inflamación intestinal, colitis o incluso torsión intestinal.

La colitis en los perros

Si además de las molestias abdominales y la eliminación de gases, tu perro sufre evacuación dolorosa (verás que se acuclilla y hace esfuerzos prolongadamente) y sus deposiciones son numerosas, pequeñas y con sangre o mucosidad, puede tener colitis, que es una inflamación del colon. Esta afección puede deberse a una inflamación del intestino, entre otras causas.

Puede ser un problema de estrés

Estos síntomas pueden ir también asociados al estrés, siendo frecuente en razas de naturaleza nerviosa y en perros altamente excitables. Si crees que tu perro puede sufrirla, acude al veterinario para descartar otras posibilidades. El problema se aliviará, seguramente, con una dieta rica en fibra.

¿Sufre tu mascota de torsión y dilatación gástrica?

La torsión gástrica es grave y debe tratarse con urgencia. Acude rápidamente al veterinario, ya que la vida de tu perro está en juego. A continuación, te enseñamos como reconocerla:

Qué es la torsión/dilatación gástrica

La dilatación gástrica es la situación en la cual el estómago se distiende con gas y líquido. Puede dar lugar a un vólvulo, proceso en el cual el estómago distendido rota sobre su eje longitudinal. El bazo, que se encuentra adherido a la pared del estómago, rota con él. El estómago puede retorcerse 180º o menos, en cuyo caso se denomina torsión. Si la torsión se produce entre 180 y 360º, estamos ante un verdadero vólvulo.

Cuando esto sucede, el píloro se desplaza de su posición, comprimiendo el duodeno e impidiendo que el líquido y el aire salgan del estómago. Además, la unión gastroesofágica se obstruye, impidiendo que el perro eructe o vomite. El gas y el líquido se acumulan en el estómago, prácticamente sellado, que se distiende con las fermentaciones.

 Qué problemas puede causar

Esto conduce a varios problemas, que incluyen deshidratación aguda, septicemia bacteriana, shock circulatorio, arritmias, perforación gástrica, peritonitis e incluso la muerte.

Este problema puede aparecer en cualquier momento en perros activos y sanos. Los perros de raza grande son más propensos, mientras que los de pequeñas dimensiones raramente se ven afectados. Entre las razas propensas se incluyen: Gran Danés, Pastor Alemán, Labrador Retriever, Bóxer, San Bernardo, Irsh Wolfhound, Setter Irlandés, perro de montaña de los Pirineos, Bobtail, Wiemaraner, sabueso Bloodhound y Caniche Standard. Entre las razas de tamaño medio, los más afectados son los Shar pei y Basset hound.

 ¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas habituales son inquietud, agitación, salivación, náuseas, intentos infructuosos de vomitar y distensión del abdomen. Si le presionamos el abdomen, es posible que el perro gima. Al percutir, sentiremos un sonido hueco.

Sin embargo, no siempre el perro también presenta los signos típicos. El abdomen puede no aparecer distendido, aunque podrá sentirse tenso al tacto. El perro puede verse incómodo pero no parecer ansioso o angustiado.

Ante cualquiera de estos síntomas o duda de que pudiera padecer una torsión intestinal, acude urgentemente al veterinario. Si el perro es capaz de eructar o vomitar, es muy probable que el problema no se deba a un vólvulo, pero un examen veterinario despejará todo tipo de dudas y se encaminará a un diagnóstico correcto.

 Pautas para prevenir la torsión

Ten en cuenta que si tu perro ha sufrido torsión gástrica, podría tener nuevos episodios. Para prevenirla, puedes seguir algunas pautas:

  • Divide la ración diaria en tres tomas iguales
  • Restringe el acceso al agua una hora antes y después de las comidas
  • No permitas que el perro beba grandes cantidades de una vez
  • Evita el ejercicio intenso con el estómago lleno
  • Busca atención veterinaria ante los primeros síntomas.

Conclusiones

  • Si el perro tiembla, es señal de molestia o dolor.
  • Las flatulencias son generalmente la consecuencia de engullir rápidamente la comida, tragando aire, o de consumir alimentos fermentables.
  • Si estos síntomas van acompañados de diarrea, náuseas, apatía, ansiedad, etc, acude al veterinario, ya que tu perro puede tener algo más grave.
  • No olvides que estos artículos son informativos. Confía en tu veterinario, es quién mejor conoce a tu perro y puede orientarte y establecer los diagnósticos adecuados.
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